Por Luis Reyes El Dr. Pablo Cotler Ávalos, Académico del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana (IBERO) Ciudad de México (CDMX), advirtió que las Afores tendrán que balancear el riesgo que toman con el rendimiento que pueden ofrecer a las y los trabajadores, tras la aprobación de la ley que permite canalizar recursos de fondos institucionales a proyectos nacionales de infraestructura. En entrevista con Prensa IBERO, indicó que el gobierno federal lo que quiere hacer con la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica es que las Afores sean fundamentalmente socios capitalistas de proyectos que el Estado tiene diseñados para ser construidos y operados. Explicó que las Siefores serán las encargadas de determinar cómo van a colocar los ahorros para el retiro de las y los trabajadores en función de si quieren aumentar su participación en proyectos productivos que generen ganancias ya sean energéticos, de comunicaciones, de transporte, de agua o de saneamiento. No obstante, subrayó que las Afores tendrán que revisar que el gobierno sea transparente al entregar información para que puedan fiscalizar los costos previos y los ingresos futuros de los proyectos productivos, porque si son poco rentables, se estarán enfrentando a más riesgos y menos rentabilidad. Explicó que actualmente, las Afores ya invierten en distintos instrumentos financieros, incluyendo deuda pública y proyectos privados, modelo que permite generar rendimientos que posteriormente se reflejan en las cuentas individuales de los trabajadores. La nueva legislación, explicó Cotler, no rompe con esa lógica, pero sí la modifica al promover que las Afores aumenten su participación de manera significativa como inversionistas en proyectos impulsados por el Estado. Señaló que históricamente el Estado mexicano no ha sido un inversionista eficiente, lo que podría traducirse en menores ganancias para los trabajadores. "El Estado no busca maximizar ganancias como una empresa privada. Eso implica que, como inversionista, las Afores podrían recibir rendimientos más bajos", explicó. También, el Dr. Cotler Ávalos apuntó que el gobierno no puede ser juez y parte, es decir, que el gobierno administre el proyecto y también controle la información porque el inversionista, en este caso, las Afores, quedan en desventaja. “Si se empieza a presionar para que aumenten su participación, podríamos estar frente a una señal preocupante, que el Estado está interviniendo en el ahorro de los trabajadores, lo que podría generar la percepción de 'riesgo confiscatorio', es decir, la idea de que el gobierno comience a presionar a las Afores para financiar sus propios proyectos", puntualizó.