Por Pepe Herrera Alrededor del mundo hay más de 50 mil especies de arañas. Si bien la mayoría presenta veneno (excepto la familia Uloboridae), el nivel de toxicidad de éste no representa grandes peligros para los seres humanos. No obstante un grupo más reducido, de aproximadamente 200 especies, sí nos pone en riesgo, ya que su toxicidad puede causarnos diversos problemas de salud. Entre estas, hay una pequeña que incluso no supera el tamaño de una falange de nuestro dedo índice, pero posee un veneno potente capaz de dañar tejidos e incluso causar la muerte si no se trata a tiempo los efectos de su mordedura. Conocida científicamente como Loxosceles, la araña violinista o araña de rincón es una especie de araña nocturna peligrosa, debido a que las consecuencias de su mordedura son de importancia médica. Especialista en arácnidos, la bióloga Claudia Isabel Navarro Rodríguez, del Instituto de Biología de la UNAM, nos explicó cómo podemos evitar que esta araña se establezca en nuestro hogar y qué hacer en caso de que nos muerda. Navarro Rodríguez detalló que la araña violinista mide entre 1 y 3 cm, presenta seis ojos (que están en forma de media luna), es de color pardo rojizo y tiene patas muy delgadas. Su nombre popular se deriva del patrón en forma de violín que tiene en la parte del frente de su cuerpo llamado prosoma. Más allá de sus características físicas, se puede decir que la violinista es de carácter tímido, por lo que evita el contacto con los humanos y, si es necesario, puede autolesionarse para escapar de la presencia humana. Por otro lado, esta araña no teje telarañas como las más comunes (cónicas, circulares), sino algodonosas e irregulares. Su estilo de vida es nocturno, por lo que sale a cazar o buscar pareja durante la noche. Se ha registrado al menos un caso de mordedura de araña violinista en todos los estados de México; sin embargo, los mayores registros se concentran en Baja California Sur, Guerrero y Jalisco. En la zona del Valle de México también es probable encontrarla, especialmente tras el descubrimiento de una nueva especie en 2019 llamada Loxosceles tenochtitlan. Prevenir encontrarnos con una araña violinista Aunque la época de mayor proliferación de las arañas violinistas es en la temporada de lluvias, están presentes todo el año. Por ello, la candidata aracnóloga nos indicó qué precauciones podemos tomar para evitar contacto con ellas: Revisar grietas o paredes con aperturas donde puedan refugiarse las arañas Realizar la limpieza del hogar de manera constante, especialmente en clósets, muebles, cuadros y sótanos. No acumular cajas u objetos no deseados, como madera apilada. Revisar y sacudir ropa y zapatos antes de usarlos «A las arañas violinistas les gusta refugiarse en lugares oscuros debido a que su estilo de vida es nocturno. De igual manera, prefieren lugares con poco movimiento. Entonces, ya sea por una cuestión de limpieza o también como forma de precaución, mantener limpios los lugares antes mencionados puede ser de gran ayuda para evitar que se establezcan en nuestro hogar», explicó. ¿Cómo detectar si me mordió una araña violinista? La mordedura de una araña violinista es imperceptible la mayoría de las veces. Sin embargo, podemos identificar los siguientes síntomas una vez que la araña nos ha mordido: Dolor en la zona de la mordedura, enrojecimiento y posteriormente hinchazón. La zona de la mordedura se siente caliente. Fiebre, náuseas, dolor abdominal y vómitos. Es importante saber si hay antecedentes de presencia de arañas violinistas en la zona en la que habitamos. Si se detectan los síntomas mencionados, es necesario acudir con un médico para que este confirme o descarte la mordedura. Si la mordedura no se atiende rápidamente, el veneno ocasionará diversos daños en el paciente, como la necrosis, que puede derivar en lesiones graves. En los pequeños y los adultos mayores, los efectos pueden ser mucho peores, aunque solo en 18 % de los casos provocan la muerte.