El último ciclo escolar del presidente Andrés Manuel López Obrador, concluye a ciegas y sin rendición de cuentas. ¿Qué aprendieron las y los estudiantes en los 190 días de clase? Medir el aprendizaje de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes va más allá del registro en una boleta de evaluación (antes boleta de calificaciones). La gran mayoría cursó al menos 760 horas lectivas en el caso de primaria y 1,140 horas en secundaria y bachillerato. La carencia de información derivada de evaluaciones nacionales impide conocer los avances en la recuperación de los aprendizajes perdidos durante la pandemia, o en qué medida se han disminuido las brechas de aprendizaje entre estudiantes de distinto género y de diversos contextos culturales y condición socioeconómica. Cuando empezó el ciclo, la Mejoredu, en coordinación con la SEP y las autoridades locales realizó una evaluación diagnóstica a estudiantes de 2º a 6º de primaria y de 1º a 3º de secundaria para saber cómo llegaban respecto a su aprendizaje en lectura, matemáticas, y formación cívica y ética. Diez meses después, no se ha informado sobre los resultados. La opacidad en la información afecta directamente al sistema educativo, a las políticas públicas y a la mejora del aprendizaje de NNAJ porque lo que no se puede medir o lo que se mide, pero no se informa, no se puede mejorar. No tener resultados, es llegar a ciegas al nuevo ciclo escolar. Además, la Secretaría de Educación Pública no ha dado a conocer si México participará en la prueba PISA 2025. Es importante recordar que la prueba PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se enfoca en la resolución de problemas de la vida diaria a partir de los aprendizajes desarrollados en comprensión lectora, matemáticas y ciencias. Los resultados más recientes de 2022 muestran que 1 de cada 2 estudiantes no comprende lo que lee y 2 de cada 3 no puede resolver operaciones matemáticas simples. En este gobierno se reemplazó el Sistema Nacional de Evaluación Educativa (SNEE) por el Sistema Nacional para la Mejora Continua de la Educación. El SNEE proporcionó información válida, confiable y comparable para medir el avance, estancamiento o el retroceso en el logro de aprendizaje a lo largo del tiempo. El SNEE fue reforzado con la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Pero desde la desaparición de ese organismo en 2019, no se ha tenido una política clara de evaluación para la mejora de los aprendizajes.