Por Israel Rivas Romero Instituto de Investigaciones Biomédicas El primer estudio de seguimiento de egresados de la Licenciatura en Investigación Biomédica Básica (LIBB) confirma la solidez de este programa educativo orientado, desde su origen en 1973, a la formación temprana de investigadoras e investigadores en biomedicina. A lo largo de 48 generaciones, la carrera ha consolidado una comunidad académica con fuerte proyección nacional e internacional. Este estudio fue realizado por la Subdirección de Evaluación de Procesos y Programas Académicos (SEPPA) de la Coordinación de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativos (CEIDE), en colaboración con la Coordinación de la LIBB, como parte de un ejercicio institucional de análisis de trayectoria académica. Este tipo de estudios constituye una herramienta estratégica para las instituciones de educación superior, ya que permite comprender el impacto real de sus programas de formación. Los resultados muestran que 93.5 % de los egresados continuó estudios de posgrado y 80 % alcanzó el grado de doctorado, mientras que más de la mitad realizó estancias posdoctorales, principalmente en Estados Unidos. Esta trayectoria evidencia la inserción temprana de los biomédicos en circuitos de investigación avanzada. Asimismo, se identificó que la trayectoria profesional acumulada influye en el reconocimiento académico: los egresados de generaciones anteriores a 2011 presentan mayor probabilidad de pertenecer a sistemas de investigadores, lo que subraya la importancia del tiempo en la consolidación de una carrera científica. Actualmente, 84.8 % de los egresados se desempeña en investigación básica y 64.2 % labora en instituciones académicas públicas. Sus principales líneas de trabajo se concentran en neurociencias, genética, biología molecular, inmunología y virología, áreas estratégicas para la comprensión de procesos biológicos. En estas líneas han participado en proyectos de alto impacto que abarcan desde estudios de neurogénesis básica hasta investigaciones sobre enfermedades neurodegenerativas como alzhéimer y párkinson. En genética y biología molecular sus trabajos se extienden desde la secuenciación genómica hasta el análisis epigenético contemporáneo. Han incursionado en investigaciones sobre inmunología y virología mediante el estudio de patógenos como VIH, rotavirus y Covid-19, además del desarrollo de herramientas diagnósticas, preventivas y terapéuticas. La comunidad de egresados mantiene presencia laboral en México, Estados Unidos y Canadá, así como en diversos países europeos, lo que refleja la integración del programa en redes globales de investigación y la alta movilidad académica de sus profesionistas. El nivel de satisfacción con la formación recibida alcanza 87.3 %. La gran mayoría valora positivamente la LIBB de cara a su desempeño profesional actual y destaca como fortalezas adquiridas en pregrado la independencia intelectual y operativa, las capacidades analíticas para interpretar datos científicos y formular preguntas relevantes, así como la solidez metodológica para diseñar proyectos de investigación y experimentos. Estas cualidades reflejan una formación centrada en la autonomía académica y el rigor científico, adquiridos a lo largo de las rotaciones en laboratorios donde cursan las asignaturas medulares de trabajo de investigación, bajo la guía de tutoras y tutores de las tres sedes responsables del programa: Facultad de Medicina, Instituto de Investigaciones Biomédicas e Instituto de Fisiología Celular. Un apartado relevante del estudio recopiló consejos de los egresados para el alumnado actual. El principal es la búsqueda de tutoras y tutores que inspiren y acompañen su formación. Esto subraya el valor del modelo tutoral del programa, basado en la integración cotidiana al trabajo en laboratorios junto a investigadores, técnicos académicos y pares estudiantes. Los laboratorios constituyen espacios de formación donde el alumnado aprende a investigar haciéndolo: se incorpora a proyectos científicos en curso, aprende el lenguaje de la investigación, el uso de instrumentos especializados y las dinámicas propias de la labor académica. El seguimiento identifica oportunidades de fortalecimiento curricular vinculadas con la incorporación de herramientas emergentes como Ciencia de Datos, Big Data, Inteligencia Artificial Generativa y software especializado, en respuesta a los rápidos avances tecnológicos del campo. Los egresados también subrayan la importancia de ampliar su preparación en la gestión de proyectos científicos, propiedad intelectual, normativa aplicada a la investigación biomédica y el cuidado individual y colectivo de la salud mental, elementos cada vez más relevantes para el ejercicio profesional contemporáneo.