Por Diana Saavedra La UNAM trabaja en integrar y articular todos los esfuerzos que su comunidad desarrolla en materia de inteligencia artificial (IA) y asume el liderazgo que le corresponde, con el compromiso de producir investigación rigurosa, crítica e interdisciplinaria sobre esta tecnología y las experiencias de nuestras comunidades, señaló Diana Tamara Martínez Ruiz, secretaria de Desarrollo Institucional. Durante la inauguración del Primer Congreso Internacional de Inteligencia Artificial y Ciencias Sociales (CIIACS), a realizarse hasta el viernes 20 de febrero en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), la doctora en Antropología Social enfatizó el compromiso de la institución para formar a las y los estudiantes en el uso de herramientas de IA, y sobre todo en la capacidad de interrogarlas, auditarlas, regularlas y ponerles límites. Martínez Ruiz explicó: “En un mundo donde cada vez es más fácil mecanizar las respuestas, la tarea de las universidades es cultivar preguntas difíciles, incómodas, que no se resuelven con un simple clic; desarrollar criterios de ética, preguntas sobre solidaridad, justicia, memoria, responsabilidad, el poder y el lugar de lo humano en un entorno crecientemente automatizado”. A su vez, Alejandro Chanona Burguete, director de la FCPyS, destacó que estamos frente a un momento histórico, donde la IA tiene implicaciones económicas, éticas, jurídicas, sociopolíticas e institucionales de carácter global, independientemente de su impacto en el desarrollo de la ciencia básica. Ante estudiantes, investigadores y académicos reunidos en el Auditorio Ricardo Flores Magón, Chanona Burguete subrayó que la IA no es sólo una herramienta técnica que interpela directamente a las ciencias sociales y las humanidades, es un nuevo campo de estudio, de la mano de la consolidación de una nueva área de dominio estratégico, con el ascenso de la Big Data y de las nuevas tecnologías emergentes. Chanona Burguete aclaró: “El futuro de nuestras sociedades también se juega en la forma en que comprendamos y orientemos la revolución algorítmica en el mundo. El desafío no es menor, considerando la velocidad de los cambios. No hay que perder de vista las brechas que existen en materia de acceso a estas nuevas tecnologías y a la propia transición digital”. Norma Blazquez Graf, coordinadora para la Igualdad de Género en la UNAM, reflexionó que la IA trabaja mediante el aprendizaje de datos, de ahí la importancia de emplearla como una herramienta de transformación social, cuestionando quién la diseña, cómo lo hace, con qué objetivos, pues nace en entornos desiguales. Invitó a los asistentes al encuentro a cuestionar quién diseña a los algoritmos y con qué supuesto sobre el mundo, pues esta tecnología aprende datos que provienen de sociedades desiguales, se diseña en entornos laborales con brechas de género que se reproducen, se implementa en instituciones que no siempre consideran impactos diferenciados. Blazquez Graf comentó: “Desde nuestra Universidad necesitamos más mujeres en las áreas STEM (de tecnología y matemáticas) y requerimos formación en igualdad para quienes diseñan la tecnología. La justicia no puede añadirse como una corrección posterior, debe ser multiestructural”. En tanto, Mary Frances Rodríguez van Gort, directora de la Facultad de Filosofía y Letras, agregó que los universitarios están obligados a reflexionar de forma crítica sobre las implicaciones del uso extendido de la inteligencia artificial, por lo que el encuentro refleja las preocupaciones sobre cómo ésta impacta en la gepolítica, la educación, la cultura, el poder y las desigualdades. “El congreso representa una gran oportunidad para el público amplio, para quienes desean aproximarse a los distintos temas y todas y todos nosotros como universitarios. Nos permitirá pensar las IA con mayor claridad para tomar decisiones en distintos niveles”. Al hacer uso de la palabra, Carmen Casas Ratia, directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social, consideró que este congreso es una gran oportunidad para redimensionar lo que se debe mejorar en las nuevas fronteras de profesionalización, capacitación e innovación, y sobre todo en el mundo que nos depara en esta inteligencia artificial. Indicó: “Es necesario analizar si estamos preparados para estos cambios sociales y comunitarios con el uso de la IA y todas sus aplicaciones. Ésta modifica y consolida nuestra capacidad de responder o profundizar desigualdades, discriminaciones y explotaciones existentes, por lo que es necesario indagar qué tipo de estrategia permitirá evitar y sortear la captura algorítmica de la división social del trabajo”. A su vez, Marcela Amaro Rosales, directora del Instituto de Investigaciones Sociales, comentó que el encuentro internacional es una invitación a pensar críticamente el desafío que representa la IA, desde una perspectiva interdisciplinaria y plural. La inteligencia artificial, reflexionó, no es sólo un conjunto de tecnologías es un fenómeno social que reconfigura el trabajo, la educación, la investigación científica, la comunicación política, las formas de producir y distribuir conocimiento. Sus promesas de eficiencia en innovación conviven con riesgos evidentes, nuevas desigualdades, opacidad algorítmica, concentración de poder y tensiones épicas que exigen reflexión colectiva. Julio Vicente Juárez Gámiz, secretario académico del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, comentó que la IA “nos ha obligado a interactuar, escuchar, y dialogar con colegas de otras disciplinas, con formaciones completamente distintas, con aproximaciones, incluso conceptuales teóricas, diferentes respecto de la tecnología”. Precisó que la mejor manera de resistir este determinismo tecnológico es la apropiación del capital de instrumentos tecnológicos para la maximización y el beneficio de pocos a costa de muchos, es adentrarse en las raíces y en la definición de los problemas que es la inteligencia artificial. Finalmente, Edgar Federico Tafoya Ledesma, coordinador general del Centro de Estudios Sociológicos de la FCPyS, resaltó que el encuentro se realiza en el marco del 75 aniversario de la Facultad y contará con 11 mesas temáticas, 12 conferencias, tres foros interdisciplinarios, siete conversatorios, seis talleres, dos presentaciones de libros y tres charlas con creadores artísticos. Dijo que la IA, además de los beneficios que ha ofrecido, constituye hoy el núcleo de fuertes disputas geopolíticas, y se convertirá en la nueva mediadora cultural del siglo XXI, así como las extensiones cognitivas de los seres humanos del futuro.