Nueva York, Estados Unidos, febrero 17.- El estudio, firmado por los investigadores Erik Brynjolfsson y Andrew Wang, de la Universidad de Stanford, J. Frank, de la Universidad de Columbia Británica, Javier Miranda, de la Universidad Friedrich Schiller y Robert Seamans, de la Universidad de Nueva York, arroja una contundente conclusión: por cada 10% de subida del salario mínimo se eleva en un 8% la posibilidad de adopción de robots. El análisis se centra en la industria manufacturera estadounidense, con una base de datos de 24.000 empresas, de las que menos de un 10% habían adoptado robots, si bien este porcentaje se ha disparado en las últimas décadas. Los «patrones de adopción» de la automatización permiten a los investigadores medir su vinculación con la subida de los salarios mínimos, un efecto que los investigadores consideran «consistente y económicamente relevante». El análisis se centra en la industria manufacturera estadounidense, con una base de datos de 24.000 empresas, de las que menos de un 10% habían adoptado robots, si bien este porcentaje se ha disparado en las últimas décadas. Los "patrones de adopción" de la automatización permiten a los investigadores medir su vinculación con la subida de los salarios mínimos, un efecto que los investigadores consideran "consistente y económicamente relevante". Las industrias más proclives a la automatización son la del automóvil, la aeroespacial, la producción de maquinaria industrial y la de semiconductores. Aunque aquí se percibe una clara diferencia en el impacto según el tipo empleo: mientras los puestos de menor cualificación (y los que cobran los sueldos más bajos), los que no son automatizables, sobre todo en las áreas de diseño, mantenimiento y supervisión, pueden ver incrementada la demanda de profesionales. "Nuestros hallazgos sugieren que la política salarial puede acelerar la adopción de robots. Esto tiene implicaciones para los debates sobre el salario mínimo, en particular con respecto a los efectos sobre el empleo y los márgenes de ajuste de las empresas. Si bien los robots pueden mejorar la productividad, también pueden alterar la estructura del empleo, especialmente en los sectores de bajos salarios, como suele ocurrir en la industria manufacturera", subraya el estudio.