Por Patricia López Suárez En México nos encontramos ante la necesidad de definir una nueva agenda para la economía, la política y la sociedad capaz de combinar simultáneamente el crecimiento económico con la justicia social, haciéndose cargo también del medio ambiente, afirmó Rolando Codera Campos, profesor emérito de la Facultad de Economía (FE) de la UNAM. “Requerimos acordar y construir grandes acuerdos sociales, políticos, económicos y culturales que hagan viable un nuevo curso de desarrollo capaz de destrabar las múltiples formas en las que las exclusiones, vulnerabilidades y desigualdades se encuentran alineadas. Se trata de volver al Estado y colocar lo social como punto de partida para reordenar los objetivos y las tareas del desarrollo”. El doctor en Economía y fundador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) planteó lo anterior en la conferencia inaugural del Congreso Internacional “México en la encrucijada global. Reconocimiento a Enrique Semo”, que inició en el auditorio Narciso Bassols de la FE. Ante Lorena Rodríguez León, directora de esa entidad; Enrique Semo Calev, profesor emérito homenajeado; e integrantes de las comunidades de la FE y de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL, también coordinadora del evento), Cordera Campos aseguró: “Para navegar por los procelosos males de la encrucijada global, estamos obligados a forjar una nueva senda, en nuestro caso una estrategia nacional de transformación productiva, política, social, educativa y cultural, que pueda inscribirse en el gran propósito de configurar los nuevos mundos”. Consideró que la transformación del Estado debe ser una reforma gradual y de fondo, la cual debe abordar una gran reforma fiscal que ha sido pospuesta por mucho tiempo y la cual abonaría a un Estado político, institucional y fiscalmente sano, fuerte y dinámico más allá de la recaudación, que retribuya los ingresos y cuente con capacidades y habilidades necesarias para promover y reordenar el crecimiento, garantizar el cumplimiento de los derechos sociales y avanzar hacia la reforma social del Estado. “Se trata de construir una civilización con rostro humano, una globalización responsable que con rigor atienda la gran cuestión social contemporánea resumida en abismales desigualdades, extendidas pobrezas, groseras exclusiones, vulnerabilidades crecientes y violencias de todo tipo, y haga del cuidado y el respeto al medio ambiente temas centrales de nuestra agenda”. Cordera Campos explicó que, debido al vuelco neoliberal, se ha registrado una temprana obsolescencia de algunas ideas consideradas centrales, y que al paso de los años y las crisis que han seguido a la gran recesión de 2007-2008, han sido puestas entre signos de interrogación, a pesar de que hasta hace poco eran entendidos como supuestos que ordenaban el mundo de la posguerra fría. “Policrisis y ascenso de interpelaciones populistas, intervenciones y guerras, más que comerciales, energéticas, territoriales, un mundo complejo e incierto que obliga a repensar nuestros paradigmas. Asumamos que reflexionar con amplitud y rigor sobre estos temas se debe contemplar como un propósito mayor para avanzar hacia sociedades más igualitarias y responsables del entorno”. En su participación, Lorena Rodríguez León consideró que México y el mundo enfrentan grandes desafíos, sobre todo poder desarrollar las grandes líneas de acción para transitar hacia una política institucional que refuerce una nueva agenda de desarrollo. “El reto no es menor y es precisamente lo que se busca generar en este espacio de discusión, no solo la presentación de estas ideas tan importantes, también su recuperación en un texto que pueda servir como insumo para pensar y repensar los grandes desafíos a los cuales nos estamos enfrentando y en los que nuestro país tiene una oportunidad muy grande de redefiniciones”. Destacó que es muy importante que los distintos actores puedan colaborar de una manera propositiva ir definiendo esas ideas centrales en cuanto al cambio de época que estamos viviendo. “Esa es la responsabilidad que tenemos desde la Facultad de Economía de la UNAM; por ello es muy significativo que dos de nuestros más grandes profesores (los eméritos Semo y Cordera) sean parte fundamental de estas reflexiones”, finalizó.