Abrir una empresa mediana en México requiere una inversión promedio de 675 horas

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El Índice de Burocracia 20251, que analiza el tiempo destinado a trámites administrativos en 21 países, revela que la carga regulatoria sigue siendo uno de los mayores obstáculos para el desarrollo empresarial. En el contexto actual, México destaca como un caso particular: es el único país de la muestra en donde las empresas de tamaño mediano (51 a 250 empleados) del sector secundario dominan la economía (54%), superando a las del sector terciario (46%). A pesar de que en 2024 se registraron casi 229,000 nuevos negocios de todos los tamaños —alcanzando un universo de más de 7 millones de establecimientos según el INEGI—, el camino hacia la formalidad y la operación diaria es sumamente costoso en términos de tiempo. La magnitud del problema se refleja en las cifras: abrir una empresa mediana en México requiere una inversión promedio de 675 horas en registros, licencias y servicios básicos. Una vez superada la etapa de apertura, el reto persiste; según los datos recabados por México Evalúa a expertos —tanto asesores como empleados de las áreas de finanzas de empresas establecidas en México—, las organizaciones deben dedicar 628 horas anuales adicionales para cumplir con las regulaciones vigentes. Esta carga se distribuye principalmente en la gestión laboral (373.6 horas), trámites fiscales (108.4 horas) y administración operativa (158.1 horas), sin contar las hasta 220 horas extra que pueden enfrentar sectores con normativas especializadas. A diferencia de ediciones anteriores del Índice de Burocracia, el análisis 2025 enfocó el esfuerzo en conocer las problemáticas que enfrentan las empresas medianas. Las corporaciones de este tamaño presentan ventajas estructurales frente a las pequeñas al combinar flexibilidad operativa con mayor capacidad de inversión, acceso a financiamiento, profesionalización de procesos y escalabilidad productiva. Esta posición intermedia les permite generar empleo formal, aportar de manera significativa al producto interno bruto (PIB) y concentrarse en sectores de mayor valor agregado, lo que las vuelve estratégicas para la economía nacional. A diferencia de las pequeñas, las medianas tienen una inserción más sólida en el comercio exterior que impulsa su productividad. Sin embargo, el tránsito de pequeña a mediana empresa implica un reto regulatorio relevante, pues supone enfrentar un salto abrupto en cargas burocráticas, trámites y obligaciones administrativas que elevan costos, absorben tiempo productivo y pueden frenar el crecimiento si no existen marcos regulatorios graduales y proporcionales. Ante este panorama, la digitalización y la simplificación administrativa surgen como una oportunidad estratégica. Si bien existen actualmente en México reformas en curso para reducir la burocracia, el avance se ve frenado por la falta de interoperabilidad entre niveles de gobierno, una infraestructura digital insuficiente y la resistencia institucional. Para que las empresas medianas puedan consolidarse como el motor de crecimiento económico que nuestro país necesita, es imperativo superar estas barreras mediante una transformación digital con visión de Estado. Al reducir la carga regulatoria y fortalecer las instituciones, México permitiría que sus empresas combinen eficiencia y tecnología para impulsar una economía más dinámica y competitiva. El informe es coordinado a nivel internacional por el Adam Smith Center for Economic Freedom, y México Evalúa participa en su elaboración en lo correspondiente a México. Reporte completo: https://mexicoevalua.org/wp-content/uploads/2026/01/indice-de-burocracia-2025-vol-1.pdf