Nueva York, Estados Unidos, octubre 1.- El Día Internacional de las Personas Mayores de las Naciones Unidas de 2026, bajo el lema "La era de la longevidad: repensar los sistemas para una vida más larga", hace un llamamiento a los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado, los investigadores y las propias personas mayores para que examinen cómo las sociedades pueden garantizar que los años adicionales ganados se traduzcan en vidas sanas, productivas, dignas y equitativas para todos, señaló el líder de la ONU, Antonio Guterres en un mensaje.. En el mismo detalla que la humanidad vive más que nunca. La esperanza de vida global ha aumentado de forma constante durante más de siete décadas; sin embargo, la diferencia entre la esperanza de vida y la esperanza de vida saludable alcanzó los 9,6 años en 2019, lo que refleja la creciente carga de enfermedades no transmisibles. El aumento de la esperanza de vida está generando mayor interés en cómo se experimentan la salud, las condiciones sociales y económicas, y los derechos humanos a lo largo de la vida. Recuerda que la longevidad se relaciona con los sistemas de salud, los mercados laborales, la protección social, la educación, la vivienda y la sostenibilidad fiscal de maneras que no pueden abordarse de forma aislada. Cuando los años se viven con buena salud y se cuenta con el apoyo de mercados laborales inclusivos y una protección social eficaz, una mayor longevidad puede generar un dividendo de longevidad. Por el contrario, sin mejoras en la esperanza de vida saludable, las personas mayores pueden pasar más años con peor salud, lo que limita su capacidad funcional, bienestar, autonomía y participación. Asimismo refirió que el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (PAIE), adoptado en 2002, sigue siendo la piedra angular de los esfuerzos internacionales, junto con el creciente impulso para fortalecer el marco de derechos humanos de las personas mayores. La conmemoración de este año invita a todas las partes interesadas a reflexionar sobre cómo las sociedades pueden garantizar que los años adicionales ganados se traduzcan en vidas saludables, productivas, dignas y equitativas para todos. ¿Sabías? El número de personas de 60 años o más se ha duplicado con creces, pasando de unos 541 millones en 1995 a 1220 millones en 2025, y se prevé que alcance los 2100 millones en 2050. Para 2080, las personas de 65 años o más superarán en número a los menores de 18 años. La esperanza de vida mundial alcanzó los 73,5 años en 2025, un aumento de 8,6 años desde 1995. El número de personas de 80 años o más está creciendo aún más rápido y se prevé que supere al número de bebés a mediados de la década de 2030, llegando a los 265 millones. Con el envejecimiento de la población, la demanda de atención médica y apoyo social se ha disparado, especialmente para quienes padecen afecciones como la demencia, una de las principales causas de dependencia y discapacidad en las personas mayores. La atención especializada es ahora fundamental para satisfacer estas crecientes necesidades. En 2025, la esperanza de vida restante a los 60 años varía sustancialmente entre regiones, desde 17,4 años en África hasta 24,9 años en Oceanía, lo que refleja profundas desigualdades en el acceso a la salud, la protección social y las oportunidades económicas.