Alertan por disrupción global en suministro de petróleo

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Madrid, España, abril 15.- La escalada del conflicto con Irán y las restricciones al tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz han provocado la mayor disrupción de suministro petrolero de la historia reciente, con un desplome de la oferta global de 10,1 millones de barriles diarios en marzo, hasta los 97 millones, y un vuelco total en las perspectivas de consumo mundial para 2026, de acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía. El mercado, que hace apenas un mes esperaba un crecimiento de la demanda, pasa ahora a anticipar una contracción media de 80.000 barriles diarios este año, en un contexto de escasez física, tensión logística y fuerte encarecimiento del crudo y de los combustibles refinados. Según el informe, el impacto del conflicto ya se deja sentir de forma directa sobre la oferta de los países productores de Oriente Medio, sobre las refinerías asiáticas y sobre el consumo de combustibles como la nafta, el GLP y el queroseno. En marzo, la producción global cayó con fuerza por los ataques a infraestructuras energéticas en la región y por las limitaciones al movimiento de petroleros a través de Ormuz, un punto crítico para el comercio energético mundial. La OPEP+ concentró la mayor parte de ese ajuste. Su producción se redujo en 9,4 millones de barriles diarios en un solo mes, hasta 42,4 millones, mientras que el suministro ajeno al grupo retrocedió en 770.000 barriles diarios, hasta 54,7 millones. Entre los países más afectados figuran Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, cuyas exportaciones han quedado condicionadas por la parálisis parcial de las rutas de salida. El estrecho de Ormuz se mantiene como la variable decisiva para aliviar la presión sobre los mercados energéticos. A comienzos de abril, los cargamentos de crudo, líquidos del gas natural y productos refinados que atravesaban ese corredor apenas alcanzaban los 3,8 millones de barriles diarios, frente a los más de 20 millones registrados en febrero, antes del estallido de la crisis. Aunque las exportaciones por rutas alternativas, como la costa occidental saudí, Fujairah o el oleoducto entre Irak y Ceyhan, han aumentado, el volumen adicional no compensa el colapso del flujo habitual. La pérdida total de exportaciones supera los 13 millones de barriles diarios. Este shock de suministro ha empezado a trasladarse con rapidez al consumo. El informe estima que la demanda mundial de petróleo cayó en marzo en 800.000 barriles diarios respecto al mismo mes del año anterior y que en abril el descenso se agravará hasta 2,3 millones de barriles diarios. Las mayores correcciones se han concentrado por ahora en Oriente Medio y Asia-Pacífico, donde la falta de materias primas ha obligado a reducir la actividad petroquímica, ha afectado al uso de GLP por hogares y empresas y ha recortado el consumo de combustible de aviación tras las cancelaciones de vuelos en Oriente Medio, Asia y Europa. La perturbación también ha alcanzado al sistema global de refino. En abril, las refinerías de Oriente Medio y las plantas asiáticas con problemas de suministro de materia prima recortaron en torno a 6 millones de barriles diarios sus cargas, hasta 77,2 millones. Como consecuencia, el informe prevé que el volumen global de crudo procesado caiga de media en 1 millón de barriles diarios en 2026, hasta 82,9 millones. La contracción del refino está endureciendo el mercado de productos y ha disparado temporalmente los márgenes, con los destilados medios en máximos. La tensión sobre el mercado físico también se refleja en los inventarios. Las reservas mundiales observadas de petróleo descendieron en marzo en 85 millones de barriles. Fuera del Golfo de Oriente Medio, las existencias se redujeron en 205 millones, mientras que dentro de la región aumentaron tanto el almacenamiento flotante, en 100 millones de barriles, como los stocks terrestres, en 20 millones, debido a las dificultades para evacuar crudo. China, por su parte, elevó sus reservas en 40 millones de barriles. En paralelo, los precios han reaccionado con una violencia inédita. El crudo registró en marzo su mayor subida mensual histórica tras el mayor shock de oferta jamás observado, impulsado por la búsqueda urgente de cargamentos alternativos por parte de las refinerías. En el momento de elaboración del informe, el North Sea Dated cotizaba en torno a 130 dólares por barril, unos 60 dólares por encima de los niveles previos al conflicto. El mercado de productos refinados ha mostrado una presión aún mayor, con los destilados medios en Singapur por encima de 290 dólares por barril. Pese al anuncio de una tregua de dos semanas en el conflicto, el informe advierte de que sigue sin estar claro si el alto el fuego derivará en una paz duradera.