Ciudad de México, junio 25.- La Junta de Gobierno del Banco de México decidió mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 6.50 por ciento. Banxico mantuvo en un 3.5% su pronóstico para la inflación general al cierre de 2026, mientras ajustó marginalmente su previsión para la inflación subyacente, de un 3.4% a un 3.5%. Además, ratificó que espera que la inflación alcance la meta del 3% en el segundo trimestre de 2027. En su comunicado el Banco detalla lo siguiente: Desde la pasada decisión de política monetaria, las tasas de interés de valores gubernamentales en México disminuyeron en la mayoría de sus plazos. El peso mexicano se depreció. Se anticipa que en el segundo trimestre de 2026 la economía se expanda, luego de la contracción del trimestre anterior. Se siguen previendo condiciones de holgura a lo largo del horizonte de pronóstico y persisten importantes riesgos a la baja para la actividad económica. Entre abril y la primera quincena de junio, la inflación general disminuyó de 4.45 a 3.55% como resultado del descenso tanto de la inflación subyacente como de la no subyacente. La subyacente pasó de 4.26 a 4.12% en ese lapso. Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 exhibieron una disminución marginal. Las de mayor plazo permanecieron relativamente estables en niveles por arriba de la meta. Los pronósticos de la inflación general se ajustaron a la baja para el segundo trimestre de 2026 debido a niveles menores a los previstos para la inflación no subyacente en ese periodo. Aquellos para la inflación subyacente se modificaron ligeramente al alza entre el segundo y el cuarto trimestre de 2026. Se continúa anticipando que la inflación general converja a la meta en el segundo trimestre de 2027. Los pronósticos están sujetos a diversos riesgos. A la alza: i) disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos; ii) persistencia de la inflación subyacente; iii) afectaciones climáticas; iv) presiones de costos; y v) una tendencia a la depreciación del peso mexicano. A la baja: i) una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos; ii) un menor traspaso de aumentos en los costos; y iii) menores presiones por la apreciación que la moneda nacional registra desde el año pasado.