Banco de México mantuvo la Tasa de Interés Interbancaria sin cambio

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El Banco de México dejó sin cambio su Tasa de Interés Interbancaria en un nivel de 6.50%. Todos los integrantes del grupo votaron a favor de esta medida. De acuerdo con la analista Gabriela Siller: "La tasa de interés en México se ha ubicado en terreno neutral, donde no se combate activamente a la inflación y la seguirá posponiendo, pues la tasa de interés se ubica en terreno neutral, donde no se restringe ni se estimula a la actividad económica pero tampoco se combate activamente a la inflación". "Diez veces el Banco de México ha pospuesto alcanzar la inflación objetivo del 3% El argumento de -condiciones de holgura a lo largo del horizonte- sigue siendo el argumento para mantener sin cambios la tasa de interés en México". En el comunicado Banxico detalla que: Desde la pasada decisión de política monetaria, las tasas de interés de valores gubernamentales en México exhibieron cambios acotados en las de corto y mediano plazo e incrementos en las de largo plazo. El peso mexicano se apreció. En el segundo trimestre de 2026 la economía presentó una reactivación, luego de la contracción del trimestre anterior. Se siguen previendo condiciones de holgura a lo largo del horizonte de pronóstico y persisten importantes riesgos a la baja para la actividad económica. Entre la primera quincena de junio y la primera de julio, la inflación general disminuyó de 3.55 a 3.10% como resultado de descensos tanto en la inflación subyacente como en la no subyacente. La subyacente pasó de 4.12 a 3.95% en ese lapso. Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 se redujeron. Las de mayor plazo permanecieron estables en niveles por arriba de la meta. Respecto de las previsiones para la inflación, se sigue anticipando que las inflaciones general y subyacente desciendan a lo largo del horizonte de pronóstico, si bien de manera más gradual que lo anteriormente previsto. Se espera que la inflación general converja a la meta en el cuarto trimestre de 2027. Los pronósticos están sujetos a diversos riesgos. Al alza: i) persistencia de la inflación subyacente; ii) disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos; iii) afectaciones climáticas; iv) presiones de costos; y v) una tendencia a la depreciación del peso mexicano. A la baja: i) una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos; ii) un menor traspaso de aumentos en los costos; y iii) menores presiones por la apreciación que la moneda nacional registra desde el año pasado. Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza. Los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense y la posible prolongación de los conflictos geopolíticos continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones. Sus efectos podrían implicar presiones sobre la inflación en ambos lados del balance.