Celebran 25 años del Consejo Agrícola de Baja California

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Ensenada, Baja California, octubre 14.- Veinticinco años después de que un grupo de productores decidió unir esfuerzos para construir una representación propia, el Consejo Agrícola de Baja California (CABC) llega a su primer cuarto de siglo convertido en una voz estratégica del campo de la Península y frente a desafíos mucho más complejos que los que dieron origen al organismo en 2001, afirmó su presidenta, Mathilde Rivera Trujillo. La dirigente sostuvo que estos 25 años no solamente representan permanencia institucional, sino un proceso de crecimiento, organización y fortalecimiento de un sector que hoy compite en mercados internacionales y del que dependen empleos y una extensa cadena económica en Baja California y Baja California Sur. “El campo ha cambiado profundamente en estos 25 años y también lo han hecho sus retos. Hoy más que nunca es estratégica la unidad de los productores para defender la actividad, mantener nuestra competitividad y construir soluciones comunes”, señaló Rivera Trujillo. El Consejo fue constituido formalmente el 14 de octubre de 2001, cuando productores agrícolas identificaron la necesidad de contar con una organización especializada que representara directamente los intereses del sector. El crecimiento que comenzaba a registrar la agroexportación regional demandaba entonces una interlocución propia frente a autoridades y mercados. Desde su origen, el organismo concentró su trabajo en áreas determinantes para la actividad agrícola: Relaciones interinstitucionales, comercio exterior, recursos hídricos, asuntos laborales y entorno fiscal. Esa agenda se ha ampliado conforme la agricultura regional se ha transformado y las condiciones para producir y exportar se vuelven más exigentes, señaló en un comunicado. Rivera Trujillo explicó que competir actualmente ya no depende únicamente de producir más o mejor. Las empresas agrícolas deben responder a estándares internacionales en materia ambiental, inocuidad alimentaria y responsabilidad laboral, así como a disposiciones relacionadas con trabajo digno, no discriminación, erradicación del trabajo infantil, combate a la explotación laboral y prevención de la trata de personas. A ello se suma uno de los factores estratégicos para el futuro del sector: el agua. ya que su disponibilidad y administración, junto con infraestructura, energía, comercio exterior, cumplimiento normativo y entorno fiscal, forman parte de una agenda que tendrá impacto directo sobre la capacidad productiva y competitiva del campo peninsular durante los próximos años. Cultivos como tomate, fresa, frambuesa, arándano, pepino y otros productos hortofrutícolas forman parte de una agricultura estrechamente vinculada con los mercados de exportación, particularmente Estados Unidos, lo que obliga al sector a responder con rapidez ante cambios regulatorios, comerciales, laborales y sanitarios. La presidenta del CABC destacó que el impacto de esta actividad rebasa ampliamente las unidades de producción. Empaques, transporte, logística, comercio exterior, agroindustria, proveedores y servicios forman parte de una cadena económica que genera miles de empleos directos e indirectos y sostiene comunidades enteras de Baja California y Baja California Sur. Actualmente, el Consejo integra a algunas de las empresas agrícolas más representativas de ambos estados y a distintos eslabones de la cadena productiva. Durante estos 25 años ha construido interlocución con autoridades federales, estatales y municipales para llevar a las mesas de decisión los asuntos que afectan directamente a quienes producen. “Los mayores avances del sector agrícola se han construido mediante el trabajo conjunto. Los retos actuales son cada vez más complejos y ningún productor puede enfrentarlos de manera aislada”, sostuvo Rivera Trujillo. Para Rivera Trujillo, llegar a los 25 años implica reconocer el trabajo de quienes fundaron y consolidaron el Consejo, pero principalmente definir hacia dónde deberá avanzar la organización frente a un escenario agrícola cada vez más competitivo. "Cumplir 25 años demuestra lo que podemos construir cuando el sector trabaja unido. El reto ahora es seguir fortaleciendo esa representación para que el campo continúe creciendo, generando empleos y siendo una actividad estratégica para Baja California y para toda la Península”, concluyó Mathilde Rivera.