Tijuana, Baja California, junio 25.- La figura de la responsabilidad solidaria ha cobrado mayor relevancia en 2026 debido al recrudecimiento de la fiscalización por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo que incrementa el riesgo de que adeudos fiscales no sólo afecten a las empresas, sino también a administradores, representantes legales y socios. Así lo indicó Jorge Alberto Pickett Corona, abogado fiscalista, quien explicó que esta figura jurídica permite a la autoridad exigir el pago de contribuciones a terceros cuando el contribuyente principal incumple con sus obligaciones fiscales. "La responsabilidad solidaria busca evitar que los créditos fiscales queden sin cobrarse y permite a la autoridad dirigir acciones contra personas que, por su relación con el contribuyente, tienen obligaciones legales vinculadas al cumplimiento fiscal", señaló. El especialista comentó que uno de los supuestos más frecuentes involucra a representantes legales y administradores de empresas, quienes pueden enfrentar consecuencias cuando la sociedad incumple obligaciones como llevar contabilidad, presentar declaraciones, conservar documentación o actualizar información fiscal. Además, indicó que el SAT ha incrementado la revisión de estructuras corporativas donde existen vínculos económicos o de control entre distintas sociedades, sobre todo cuando detecta operaciones que pudieran estar relacionadas con simulación, transferencia indebida de activos, entre otras. "La digitalización de la información fiscal permite identificar con mayor facilidad relaciones corporativas, movimientos patrimoniales y operaciones entre contribuyentes, por lo que la autoridad cuenta con más herramientas para detectar posibles riesgos", puntualizó Pickett Corona. En ese sentido, advirtió que el cumplimiento fiscal debe entenderse como un componente de administración de riesgos y no únicamente como una obligación contable, ya que las consecuencias de una omisión pueden extenderse más allá de la empresa y alcanzar a quienes participan en su dirección o administración. Finalmente, el abogado fiscalista recomendó fortalecer los controles internos, mantener actualizadas las obligaciones tributarias y supervisar permanentemente la documentación corporativa, toda vez que una adecuada cultura de cumplimiento sigue siendo la mejor forma de prevenir contingencias legales, financieras y patrimoniales.