A pesar de que se está vendiendo que la inflación general está a la baja, los datos escondidos del reporte del INEGI indican que los hogares en Baja California están viviendo una realidad diferentes. Y es que además de los alimentos y la energía eléctrica, el Instituto dio a conocer que en junio la inflación en el rubro de Salud avanzó 3.71 por ciento anual, esto es por encima del 2.16 por ciento del indicador general. Pero a su interior mostró además una realidad más cruda, ya que la consulta médica se disparó 7.28 por ciento anual, cifra no solamente arriba de la general, sino incluso superior a la nacional que fue del 4.8 por ciento anualizado, en un contexto en el que los servicios de salud públicos atraviesan por el peor momento de su historia. Asimismo, la situación se vuelve más preocupante debido a que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, 879 mil 900 bajacalifornianos están sin acceso a un servicio de salud, especialmente debido al crecimiento de la informalidad. Lo anterior significa que la proporción de población sin acceso a este servicio pasó de 17.3 a 23.3 por ciento, con un crecimiento del 40.3 por ciento entre 2016 y 2024.