En México, 44.5 millones de personas carece de acceso a servicios de salud públicos o privados

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La semana pasada, el Gobierno Federal anunció el plan para consolidar un sistema universal de salud que garantice el acceso a este derecho para toda la población. El proceso iniciará con la credencialización de derechohabientes en 2026 y avanzará hacia una coordinación de los servicios en 2027. La propuesta plantea que la infraestructura, el personal, el equipamiento y los recursos del IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y los servicios de salud de Pemex, operen como una red integrada para brindar la atención. En México, 44.5 millones de personas, equivalente a 34% de la población, carece de acceso a servicios de salud públicos o privados, según la ENIGH 2024. Además, el gasto público en salud se mantiene entre los más bajos de América Latina, con 370 dólares anuales por habitante. De acuerdo con la OMS, los países que presentan mejores resultados en salud suelen ser aquellos que destinan mayores recursos a este sector. En México coexisten varios subsistemas de salud cuya afiliación depende del estatus laboral. Avanzar hacia una red integrada con cobertura universal implica fortalecer las capacidades institucionales del IMSS, el ISSSTE, el IMSS-Bienestar y otros servicios, asegurando que cuenten con recursos presupuestales, humanos, técnicos y tecnológicos suficientes. Esto supone superar las brechas de gasto por derechohabiente. Por ejemplo, el gasto por persona en el ISSSTE es de 11,531 pesos anuales y en el IMSS de 9,635, mientras que en el IMSS Bienestar ronda los 4 mil, según el CIEP. Asimismo, es clave consolidar y hacer más eficiente el gasto público en salud, que supera los 974.3 mil millones de pesos. El mayor gasto de bolsillo en salud de los hogares mexicanos se concentra en medicinas (38%), seguido por el gasto hospitalario (35%). Como proporción del gasto total, este rubro se mantiene prácticamente constante a lo largo de los niveles de ingreso (3%) e incluso alcanza su mayor peso entre los hogares de menores y mayores ingresos (4%). El gasto de bolsillo puede volverse un gasto catastrófico cuando supera 30% del gasto del hogar. En 2024, más de 710 mil personas en México enfrentaron esta situación, y más de la mitad se concentró en los hogares de menores ingresos (deciles I, II y III).