Exige Coparmex medidas urgentes de prevención para Ensenada

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Ensenada, Baja California, octubre 16.- El Centro Empresarial de Ensenada de expresó su solidaridad con las familias que perdieron a sus seres queridos y con quienes sufrieron daños patrimoniales por las lluvias asociadas al huracán "Rachel". "Reconocemos la labor del personal de rescate, las fuerzas de seguridad, cuerpos de emergencia y la ciudadanía que brindó apoyo", dijo José Alfredo Salazar Juárez, presidente del organismo; sin embargo señaló que lo ocurrido exige revisar la capacidad de prevención y respuesta de los tres órdenes de gobierno. Las inundaciones, los desbordamientos y las interrupciones de servicios evidencian riesgos conocidos que no han sido atendidos durante décadas, destacó. Es inaceptable que cada temporada de lluvias vuelva a poner en peligro a las mismas familias, expresó, las autoridades deben informar qué medidas se adoptaron tras contingencias anteriores, cuáles quedaron pendientes y cómo serán corregidas. La Coparmex Ensenada solicita acciones inmediatas para: revisar y mantener el drenaje pluvial, desazolvar arroyos, canales y obras de conducción, retirar obstrucciones y atender los puntos recurrentes de inundación e impedir nuevos asentamientos en presas, arroyos y zonas inundables, indicó. Es urgente, subrayó, ofrecer alternativas seguras a las familias ubicadas en áreas de riesgo, incluida la reubicación cuando los dictámenes técnicos lo determinen y brindar ayuda material a las personas y familias damnificadas. Salazar Juárez, pide a la Comisión Federal de Electricidad diagnosticar redes, postes y transformadores, sustituir equipos deteriorados y garantizar personal, materiales y capacidad suficientes para restablecer oportunamente el servicio. Ante la posibilidad de mayores lluvias durante el otoño y el invierno, exigimos actuar desde ahora, "convocamos a los gobiernos federal, estatal y municipal a ejecutar un programa conjunto que incluya": Obras preventivas prioritarias, con presupuesto, responsables y fechas de cumplimiento. Un mapa actualizado de riesgos, accesible a la población, con zonas inundables, cruces peligrosos y comunidades vulnerables. Protocolos de alerta y evacuación, con rutas seguras, albergues equipados y atención a grupos prioritarios. Capacidad suficiente de respuesta, mediante brigadas, maquinaria, vehículos, equipos de rescate y coordinación con prestadores de servicios esenciales. Rendición de cuentas pública, para informar avances y posibles omisiones. Que los Gobierno Federal y estatal concurran en la reparación de los daños y aporte los recursos correspondientes ante la incapacidad financiera del municipio. La comunidad empresarial está dispuesta a colaborar, pero esa participación debe acompañarse de una actuación gubernamental organizada, suficiente y verificable, apuntó. Ningún gobierno puede impedir que llueva, pero sí debe reducir los riesgos dentro de sus atribuciones. La preparación debe comenzar hoy: proteger la vida, el patrimonio y la tranquilidad de la comunidad exige decisiones, recursos y resultados antes de la próxima emergencia, estableció