Tijuana, Baja California, noviembre 28.- Las tendencias globales de manufactura, los riesgos en las cadenas de suministro y el incremento de costos operativos han redefinido el panorama industrial rumbo al 2026, lo que ha obligado a las empresas a replantear su planeación estratégica para enfrentar un entorno económico y geopolítico cada vez más incierto. Así lo indicó el director de Crecimiento en Deloitte, Antonio Silva Nevárez, quien estuvo como invitado en la reunión mensual de la Asociación de Industriales de la Mesa de Otay (AIMO), en la que expuso el tema “Tendencias globales de manufactura 2026”. Durante su exposición, el especialista explicó que factores como la guerra arancelaria, el incremento de costos y los riesgos en las cadenas de suministro están obligando a las empresas a replantear sus estrategias de planeación y productividad. “La planeación de escenarios es clave para 2026, debemos prever distintos panoramas y diseñar planes de acción que permitan mantener la operación estable ante posibles disrupciones, por lo que las compañías deben invertir en la gente adecuada”, expresó. El expositor señaló que Baja California mantiene una posición estratégica dentro de la industria manufacturera, gracias a su historial en sectores como electrónica, dispositivos médicos y servicios especializados, sin embargo, advirtió que los retos más importantes provienen del entorno económico y regulatorio externo. En ese sentido, Silva Nevárez agregó que la automatización y el aumento de los costos laborales y de materiales, que actualmente oscilan entre 3% y 5%, están transformando el modelo de operación de las empresas, donde la tendencia apunta a equipos más pequeños, pero altamente productivos. Por su parte, el presidente de AIMO, José Luis Contreras Valenzuela, consideró que el panorama económico nacional sigue siendo complicado, con señales de estancamiento y un entorno que exige prudencia en las inversiones. “Estamos cerrando un año con una fuerte contracción de la actividad económica, pues ha caído la inversión pública y se ha frenado el ritmo de la inversión privada, mientras que la política recaudatoria del gobierno está generando incertidumbre y limita la capacidad de crecimiento del país”, advirtió. Finalmente, Contreras Valenzuela destacó que, ante estos retos, el sector industrial de Tijuana mantiene su compromiso con la innovación, la capacitación y la adaptación tecnológica como vías para sostener la productividad y la competitividad de la región fronteriza.