Ciudad de México, diciembre 28.- El cierre de la frontera de Estados Unidos a la exportación de ganado debido a la plaga de gusano barrenador ha dejado afectaciones a México por hasta 15 mil millones de pesos. Así lo dio a conocer la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) al destacar que la ganadería mexicana enfrenta uno de sus periodos más complejos. Según Homero García de la Llanta, el cierre ocasionó que no se exportara cerca de un millón de becerros, lo que representó una pérdida de 12 mil millones de pesos. A ello, señaló, se le suman los gastos adicionales derivados de los protocolos sanitarios para frenar la propagación del gusano barrenador. De igual forma, el ganado tuvo que colocarse en el mercado nacional con precios significativamente bajos, lo que redujo de forma directa los ingresos de los productores. En contraste, los controles sanitarios obligatorios elevaron considerablemente los costos de producción. Al respecto, detalló que más de 2.2 millones de reses se sometieron a tratamientos, revisiones y certificaciones, lo que implicó un gasto de entre mil 200 y 2 mil por animal. Con ello, hubo afectaciones de hasta 3 mil millones de pesos. Dichos gastos, abundó, fueron absorbidos por los productores, lo que mermó más su capital. Por otra parte, el cierre fronterizo generó una sobresaturación en el mercado interno, lo que obligó a los ganaderos a vender a sus animales antes de tiempo, así como posponer inversiones. De acuerdo con reportes sanitarios, en México se han registrado más de 11 mil casos en animales y más de 100 contagios en personas, lo que ha obligado a reforzar medidas de vigilancia y atención médica. Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán, Tabasco, Campeche y Quintana Roo concentran la mayor cantidad de reportes, convirtiéndose en las zonas más afectadas por la plaga. Ante la falta de una erradicación inmediata, ganaderos de distintas regiones han optado por organizarse y compartir información práctica a través de redes sociales y asociaciones locales. El objetivo es detectar a tiempo los casos, aplicar tratamientos preventivos y reducir el impacto en el ganado mientras se implementan estrategias de control más amplias. El problema no es exclusivo de México. Países como Cuba, Haití, República Dominicana, Panamá, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala también reportan brotes activos, lo que ha complicado los esfuerzos regionales para contener la plaga y ha incrementado la vigilancia sanitaria en el comercio internacional.