Inconformidad generalizada en Tijuana y Mexicali por cortes de energía eléctrica

foto-resumen

Tijuana, Baja California, agosto 30.- Durante las últimas cuatro semanas, los cortes de suministro eléctrico en Tijuana pasaron de reportes aislados aunque repetitivos y constantes, a un patrón que abarca hogares, comercios, industria, servicios de salud y semáforos. Los registros van desde interrupciones de segundos y variaciones de voltaje hasta ausencias de servicio de cuatro días consecutivos, según los reportes recogidos por regidores, cámaras empresariales y medios locales. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha dicho el origen de las fallas de agosto ni un calendario de restablecimiento. El 6 y 7 de agosto, cortes en el suministro afectaron La Mesa, 5 y 10, 20 de Noviembre y Las Palmas. La Secretaría de Movilidad municipal informó que una falla de la CFE dejó fuera de operación los semáforos del bulevar Díaz Ordaz, desde la avenida Industrial hasta la avenida Los Charros, y pidió a los conductores ceder el paso en los cruces. En Plaza La Mesa el servicio permaneció interrumpido desde alrededor de las 9:00 horas y se instaló una planta generadora para que parte de los locales siguiera operando. En la sucursal Guillén de Salud Digna, el área de laboratorios suspendió la atención. Las autoridades no informaron la causa. Días antes, el 5 de agosto, una falla eléctrica afectó el sistema de bombeo Booster El Carrizo, de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT). El organismo reportó suspensiones e intermitencias de agua potable en 151 colonias de los distritos Matamoros y Juan Ojeda Robles, con al menos 48 horas de duración, y distribuyó agua en pipas mientras reparaba el equipo. Hacia el cierre de mes, el 27 y 28 de agosto, vecinos de la colonia Buena Vista acumularon más de 24 horas sin electricidad sobre la calle Ingeniero Juan Ojeda Robles. Una residente identificada como Dolores relató que personal de la CFE le informó que se trataba de una emergencia con cables de alta tensión, sin precisar cuándo quedaría restablecido el servicio. Familias y comerciantes permanecieron fuera de sus inmuebles durante el día por las temperaturas. Los semáforos del cruce con el bulevar de las Américas dejaron de funcionar. El viernes 28 de agosto, residentes de otras zonas reportaron intermitencias y bajo voltaje. En la colonia Chamizal, un negocio indicó que estuvo más de seis horas sin energía y calculó una pérdida de 500 pesos en alimentos refrigerados; se señaló que se hicieron diez llamadas al 071 sin obtener claridad sobre el origen de la falla. En Otay Tecnológico, se reportó 24 horas sin servicio en su calle y planteó una estrategia vecinal: "Necesitamos que llamen todos los vecinos para meter presión". Otra vecina de Otay describió tres horas sin luz el lunes 24 y 16 horas durante el fin de semana previo. En el fraccionamiento Santa Fe primera sección, una residente identificada reportó variaciones de voltaje desde hace cuatro meses, con agravamiento reciente: algunas viviendas no sostienen la iluminación y el microondas de forma simultánea. Se añadió que transformadores con más de 20 años de uso presentan escurrimiento de aceite. El fraccionamiento Angélica, la zona de La Pechuga y Otay Constituyentes también registraron interrupciones esa semana. El 29 de agosto, la regidora del XXV Ayuntamiento, Gina Arana Cruz, entregó oficios a la CFE y al alcalde. Documentó reportes de familias con hasta cuatro días continuos sin luz en Otay, cerca del Tecnológico, y en Libertad Parte Alta, además de cortes diarios de varias horas en la colonia Gabilondo, a los que denominó "tandeos de luz". Solicitó a la paraestatal informar cuántas subestaciones operan en el municipio y si tienen capacidad técnica para la demanda actual. Con anterioridad, el 31 de julio, vecinos de la colonia Alfonso Garzón denunciaron cortes constantes durante dos semanas; y el 22 de julio, colonias de Playas de Tijuana quedaron sin servicio. En ese caso la CFE sí emitió comunicado: atribuyó la salida de operación de la subestación Cárdenas a un aislador dañado y detalló que 20 trabajadores de Transmisión y Distribución participaron en el restablecimiento, que incluyó a un usuario de alta tensión, la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenación Territorial. La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) de Tijuana, Rebeca Aguilar Santuario, declaró el 23 de agosto que los apagones y los cortes de agua alcanzaron a los restauranteros casi cada semana durante el último mes. Ubicó las fallas más recurrentes en La Cacho, Gabilondo y Centro, y estimó que un corte implica perder al menos el 80% de las ventas del día, además de materia prima. Puntualizó que la falta de agua puede resolverse comprando pipas; la falta de electricidad, no. Es la segunda ocasión en el año en que la dirigente cuantifica el impacto. Tras la contingencia de diciembre pasado señaló que al menos 20% de su membresía había registrado afectaciones directas. En el sector industrial, el presidente de la Asociación de Industriales de la Mesa de Otay (AIMO), José Luis Contreras Valenzuela, informó en julio que ocho empresas suspendieron operaciones durante 24 horas por los cortes en esa zona industrial, y que en el episodio más reciente cerca de 3 mil trabajadores dejaron de laborar un turno completo porque la interrupción se prolongó seis horas. Explicó que un corte de minutos puede detener una línea de producción completa, echar a perder materia prima y obligar a reiniciar procesos. Ubicó el periodo de mayor demanda industrial entre el mediodía y las 16:00 horas, franja en la que, dijo, el costo es más elevado y la calidad del suministro disminuye. Sobre el diagnóstico de fondo, planteó: "Hay una gran controversia si somos suficientes en la generación", y ubicó el problema en las redes de suministro. El presidente de Canacintra Tijuana, Alonso Ibarra, coincidió el 28 de agosto en que el desafío está en la distribución y señaló que el organismo mantiene acercamiento con la CFE para informarle dónde se requiere energía hoy y dónde se necesitará en los próximos cinco y diez años. Reconoció afectaciones en las empresas cuyos procesos dependen de energía continua y advirtió que las plantas de emergencia no resuelven el problema de origen: "de fondo hay que resolverlo, que es asegurar que tengan energía sin interrupciones". La presidenta de Canacintra en Baja California, Lourdes Babún Villarreal, fijó postura sobre la terminología oficial: "Para nosotros no son interrupciones, son apagones", al referirse al efecto de las fallas y las variaciones de voltaje sobre equipos y operaciones. En Mexicali, la Canacintra local reportó el 20 de agosto que 70% de sus empresas afiliadas —alrededor de 280— registró alguna forma de interrupción durante su operación, y estimó en unos tres años el plazo para que dejen de presentarse, en función de la construcción de nuevas subestaciones. Cabe señalar que este domingo hubo bloqueos a vialidades debido a que en colonias mexicalense se denunciaron cortes de energía eléctrica de entre 3 y 4 días.