Manufactura en México pierde dinamismo en septiembre

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Ciudad de México, octubre 18.- En septiembre, el sector manufacturero tuvo una caída de 2%, impulsado por una menor actividad en productos derivados del petróleo, minerales no metálicos y la industria de bebidas y tabaco, dijo BBVA México. La estimación del indicador de septiembre apunta hacia una caída anual de 0.6% en el tercer trimestre. El promedio de la variación interanual de los primeros nueve meses del año se ubica apenas en 1.0%, comparado con el 4.9% del mismo periodo del año anterior. Sin embargo, los indicadores adelantados de EU anticipan un mejor desempeño del sector. BBVA anticipa que la mejor perspectiva para la actividad manufacturera en EU tendrá un efecto favorable sobre el sector en México. “A lo anterior se suma la expectativa de relocalización de la producción de las cadenas globales de valor, en los próximos años. Mantenemos nuestra previsión de crecimiento del PIB en 3.2% para 2023 y 2.6% para el próximo año”, añadió el banco. Puntos clave De acuerdo con los datos del INEGI, los segmentos de fabricación de productos derivados del petróleo, la fabricación de productos de minerales no metálicos y la industria de bebidas y tabaco, registraron las mayores caídas en capacidad utilizada durante el mes de agosto. Si bien la estimación del IMM BBVA de septiembre apunta hacia una caída de (-)0.6% en la producción del sector en 3Q23, los indicadores adelantados de actividad manufacturera en EE.UU. anticipan un mejor desempeño del sector hacia adelante, ante los apoyos gubernamentales a la industria en ese país (IRA y CHIPS) y la resiliencia de la demanda interna. Los subsectores cuya producción aún se encuentran muy por debajo de su nivel pre-pandemia son la industria de la madera (-11.8%), la fabricación de prendas de vestir (-11.7%), y la fabricación de productos e insumos textiles (-10.7% y -8.2%, respectivamente). Anticipamos que la mejor perspectiva para la actividad manufacturera en EE.UU., ante la resiliencia de la demanda de bienes duraderos en ese país y los apoyos gubernamentales a la industria, tendrá un efecto favorable sobre el sector manufacturero en México; a lo anterior se suma la expectativa de relocalización de la producción de las cadenas globales de valor, en los próximos años (nearshoring).