Ciudad de México, mayo 20.- La agencia calificadora Moody’s Ratings rebajó este miércoles la calificación soberana de México a ‘Baa3’ desde ‘Baa2’, el último escalón dentro del grado de inversión, al advertir un deterioro sostenido de la fortaleza fiscal del país, mayores presiones derivadas del apoyo financiero a Petróleos Mexicanos y un entorno de bajo crecimiento económico. La firma modificó además la perspectiva de la deuda soberana mexicana de negativa a estable, al considerar que, pese al debilitamiento fiscal previsto hasta 2027, el país mantiene estabilidad macroeconómica y capacidad de respuesta de política económica frente a choques externos. Según Moody’s, la reducción de la nota refleja “un debilitamiento sostenido de la fortaleza fiscal” en México, que se aceleró desde 2024 debido a la rigidez del gasto público, una limitada base de ingresos y el respaldo continuo del Gobierno a Pemex, factores que han limitado la capacidad para estabilizar la deuda pública. La calificadora estimó que el déficit fiscal de México se mantuvo cercano a 5 % del producto interno bruto (PIB) en 2025, al incluir el apoyo a Pemex, mientras que la deuda bruta del Gobierno aumentó a 49.3 % del PIB, frente a 46 % registrado en 2024. Además, proyectó que la deuda alcance cerca de 55 % del PIB hacia 2028. Moody’s señaló que el Gobierno mexicano destinó alrededor de 35,000 millones de dólares a Pemex en 2025 y presupuestó otros 14,000 millones para 2026, lo que continuará limitando la flexibilidad fiscal del país en ausencia de mejoras significativas en la operación de la petrolera. Te puede interesar | Mundial “multiplicará el riesgo” de fraudes digitales en México, alertan especialistas Asimismo, redujo sus expectativas de crecimiento económico y prevé una expansión del PIB menor a 1 % en 2026 y de 1.3 % en 2027, afectada por debilidades estructurales como la inseguridad, la informalidad, cuellos de botella en energía y agua, así como la incertidumbre asociada a la revisión del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la reforma judicial.