Ciudad de México, enero 2 (El Diario de Juárez).- La revisión del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 es, sin duda, el desafío más grande para el sector privado, ya que las reglas del comercio en la región han cambiado y deben adaptarse a un clima de creciente incertidumbre. Si bien las cúpulas empresariales están convencidas de que el Tratado continuará, están por verse las condiciones impuestas por EU principalmente a través de los aranceles. José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), aseguró que la iniciativa privada caminará de la mano con la Secretaría de Economía (SE) en la revisión y seguirá el contacto con sus contrapartes estadounidenses ya que el entorno será muy incierto. "Con los aranceles de Estados Unidos, lo único seguro es la incertidumbre", señaló. "Tenemos que levantar un poco la mirada hacia el largo plazo. La ventaja es que el T-MEC sigue, la revisión a julio de 2026, digamos, en el peor de los casos, que no se llegara a un acuerdo de qué aspectos revisar, se pasará a una revisión a julio de 2027. Lo primero es entender que el T-MEC sigue independientemente de que haya o no un acuerdo". Destacó que lo importante es llegar con "una sola voz" a la revisión en Washington, con un Gobierno y un sector empresarial fuertes. Aunque el llamado Cuarto de Junto ya no existe, aseguró el sector privado estará cerca de la negociación. Óscar Ocampo, experto del Instituto Mexicana para la Competitividad (IMCO), comentó que hay cuatro escenarios en el tema del T-MEC. "El primero es que nos pongamos de acuerdo y se acuerde prolongar el próximo año, que se ve poco probable. Otro es que la revisión se vuelva una renegociación, que se abran capítulos, y se cambie la letra de Tratado. "El más probable es que no nos pongamos de acuerdo y pasemos a revisiones anuales. Y el cuarto es que una de las partes se salga, lo cual es un escenario con probabilidades más bajas", estimó. Lo más viable es que haya desacuerdo, que el Tratado siga y la revisión conjunta se haga en 2027 o más adelante, dijo. "Estaremos acompañando al equipo de la Secretaría de Economía, del Secretario Ebrard, con la parte que nos toca del sector empresarial con nuestras contrapartes de Estados Unidos. Al Gobierno le toca la negociación con el Gobierno de Estados Unidos, pero teniendo una comunicación cercana, frecuente, de información de lo que nosotros vamos viendo, lo que queremos es llegar con una sola voz de México a Washington, con un Gobierno fuerte y un sector empresarial fuerte, y lograr las mejores condiciones para México. "El objetivo es, lo que establece el T-MEC, es cero arancel. Entonces, partir de eso y, en todo caso, tener un arancel que sea menor de lo que tienen los países con los que competimos", subrayó. El líder del CCE consideró que si bien el Tratado es un acuerdo trilateral, tendrá acuerdos bilaterales por la imposición de aranceles que son diferentes para cada país. "Los aranceles son una violación al T-MEC y es parte de lo que se revisará y negociará. Es un entorno incierto en el cual debemos estar acostumbrados a trabajar. Y a pesar de esa incertidumbre, a México le conviene el T-MEC y a Estados Unidos también porque ahora México es el país que más le compra a Estados Unidos y eso habla de la integración de las economías", manifestó. En el marco del Primer Encuentro Nacional de Polos de Desarrollo, Ebrard consideró que es evidente que el Tratado va sobrevivir porque México es el principal comprador de Estados Unido, además de que su industria automotriz no sería competitiva sin el país. Reconoció que existe inquietud y el objetivo de cara a la revisión del pacto es cerrar esta ventana de incertidumbre: "Ahora, entonces, nuestra tarea es cerrar la ventana de incertidumbre lo más pronto que se pueda, al menor costo que podamos. Esa es la estrategia. El tiempo, en cierto modo, corre a nuestro favor". Los expertos advierten que en la revisión del T-MEC se perfilan varios escenarios, pero el más probable es que no haya un acuerdo y se abran las revisiones anuales.