La ocupación hotelera en Mexicali continuó hundida durante febrero, según dio a conocer Datatur en sus indicadores mensuales. En los mismos indica que la capital del Estado registró durante el segundo mes del año una ocupación promedio del 53.2 por ciento y se trata de la menor cifra en seis años, sin contar el año de la pandemia, además de que desde 2023 es la tercera caída consecutiva. Como se ha indicado antes, dos situaciones han operado en contra de los hoteleros: La fuerte apreciación del peso que les resta atractivo frente a sus principales clientes que son los mexicoamericanos fronterizos, así como las alertas por inseguridad que ha emitido el gobierno de Estados Unidos para esta frontera. Por otra parte cabe recordar que el turismo de negocios con las maquiladoras que durante muchos años fue el soporte de los principales hoteles de Baja California se vino abajo después de la pandemia, debido al avance de las videoconferencias que derivaron en menos viajes de los ejecutivos, y en algunos casos, fueron suprimidos. Ahí está el resultado de la dependencia; primero los ejecutivos, después los mexicoamericanos fronterizos. Es hora de redefinir el perfil de negocios. Por cierto, la alcaldesa Norma Bustamante permaneció callada con esta información.