Pescaderías pierden hasta 40% en ventas durante Semana Santa

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La Semana Santa ya no es la bendición que representaba para las pescaderías del país, pues, debido a que en los últimos años los mexicanos han ido abandonando la práctica de la vigilia, la venta de pescados y mariscos ha caído hasta 40 por ciento en los últimos 10 años, lo que condiciona sensiblemente sus márgenes de crecimiento, afirmó el Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (CONCOMERCIO). El presidente de la organización, Gerardo López Becerra, dijo que, aun con la infraestructura pesquera que existe en el país, tanto por el extenso litoral de 11 mil kilómetros de longitud como por la práctica de la acuacultura en 23 de los 32 estados, así como por el valioso aporte nutricional de pescados y mariscos, lo cierto es que el consumo de dichos productos en México es limitado. En ese sentido, recordó que en años atrás los diferentes eslabones de la cadena pesquera del país esperaban con amplio interés la llegada de la Semana Santa, pues las ventas aumentaban entre 40 y 60 por ciento respecto a un día normal, lo que provocaba que en tan solo siete días ocurriera hasta el 20 por ciento del consumo anual de pescados y mariscos. Sin embargo, de una década a la fecha, debido a la menor práctica de la vigilia entre los mexicanos, así como al débil desempeño del consumo en general, la demanda de productos como camarón, pulpo, cazón, huachinango, mero, ostiones, tilapia, entre otros, se ha mantenido a la baja en las temporadas de Cuaresma y, en particular, en Semana Santa. "Décadas atrás, un gran porcentaje de las familias mexicanas definía con antelación los alimentos que iba a preparar durante los días santos para preservar la vigilia; los principales platillos eran mojarras fritas, romeritos, filetes de pescado empanizado, así como cocteles de camarón y caldo de mariscos; es decir, dejaban a un lado el consumo de carne roja, lo que favorecía las ventas de las pescaderías, las cuales, a su vez, realizaban grandes pedidos a sus proveedores para atender el repunte que registraría su demanda; era un auténtico respiro para estos negocios", refirió el dirigente empresarial. "Sin embargo, hoy en día las pescaderías reportan que, mientras años atrás se surtían con hasta 100 kilos de camarón para atender la demanda de Semana Santa, actualmente adquieren, cuando mucho, 60 kilogramos, con el alto riesgo de que se les quede mercancía, lo que les representa severas pérdidas económicas", agregó López Becerra. De acuerdo con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), existen más de dos mil establecimientos comerciales del ramo pesquero a lo largo del país, donde se venden, en promedio por temporada, alrededor de 65 especies de pescados y mariscos. En 2025, de acuerdo con datos del Gobierno federal, México produjo dos millones 173 mil 621 toneladas de pescados y mariscos, lo que implicó un crecimiento de 6.8 por ciento respecto al volumen alcanzado en 2024. En captura se obtuvieron un millón 779 mil 061 toneladas de especies de alto valor nutricional y accesibilidad, como la sardina, el atún, la anchoveta, la macarela, el calamar, el camarón, la jaiba, el pulpo y el tiburón. En acuacultura se reportaron 394 mil 560 toneladas, en las que destacan el cultivo de camarón, mojarra, ostión, carpa, atún, lobina, trucha, bagre, jurel y el tradicional charal. Se estima que en el país existen más de 328 mil productores dedicados al sector pesquero. Por lo anterior, el presidente de CONCOMERCIO lanzó un llamado a las autoridades de los tres órdenes de gobierno para promover el consumo de pescados y mariscos, debido al alto valor nutricional de este tipo de alimentos y al importante impacto económico y social que representa para toda la cadena de suministro. Asimismo, invitó a los ciudadanos a incluir en su dieta cotidiana el consumo de estos productos, los cuales tienen una falsa fama de ser costosos, pues aseguró que existen varias especies al alcance de la economía familiar, como la tilapia, la lisa, el bagre, la curvina y el calamar. "Apoyemos la producción nacional; comer pescados y mariscos es favorecer a los miles de productores y comerciantes que dependen de esta actividad, al tiempo que protegemos la economía y la salud familiar; logremos que la temporada de Cuaresma y Semana Santa, y, claro, el resto del año, sea un espacio donde la compra de estos alimentos sea una constante en favor de todos", finalizó Gerardo López Becerra.