Roma, Italia, agosto 14.- El indicador de referencia de los precios mundiales de los productos alimenticios básicos subió en julio, debido a que las recientes olas de calor y la dinámica de los precios de la energía impulsaron al alza las cotizaciones de cereales, aceites vegetales y azúcar, dio a conocer la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, que registra las variaciones mensuales de los precios internacionales de una cesta de productos alimenticios comercializados a nivel mundial, avanzó en julio de 2026, un 0,6% más que en junio y 1,0% más que el año anterior. El Índice de Precios de los Cereales de la FAO aumentó un 3,4% con respecto a junio, revirtiendo la caída de mayo, para situarse un 6,9% por encima de su nivel de julio de 2025. Los precios mundiales del trigo se dispararon un 5,8% en medio de la creciente preocupación por las continuas interrupciones en los flujos de exportación del Mar Negro y el probable impacto de las recientes olas de calor en los rendimientos de los cultivos en varios países productores clave. Los precios mundiales del maíz aumentaron un 3,6 por ciento, impulsados por la preocupación por el clima cálido y seco en algunas partes de Estados Unidos y los efectos indirectos de la mayor firmeza de los mercados energéticos en medio de las crecientes tensiones geopolíticas. El Índice de Precios del Arroz de la FAO se mantuvo prácticamente estable en julio de 2026. El Índice de Precios del Aceite Vegetal de la FAO aumentó un 2,0 por ciento con respecto a junio, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2022. Las cotizaciones internacionales del aceite de palma subieron, respaldadas por la fuerte demanda del sector del biodiésel de Indonesia y los precios más altos del petróleo crudo, mientras que los precios mundiales del aceite de soja también aumentaron debido a la persistente y sólida demanda de materia prima en Estados Unidos y a una mayor demanda mundial de importaciones en un contexto de mayor competitividad de precios. Los precios mundiales del aceite de girasol y de colza disminuyeron. El Índice de Precios de la Carne de la FAO se debilitó un 2,8 por ciento con respecto a su máximo histórico de junio, registrando su primer descenso mensual del año. Los precios internacionales de las aves de corral disminuyeron debido principalmente a las cotizaciones más bajas en Brasil en medio de una amplia oferta de exportaciones, mientras que las cotizaciones de la carne de cerdo bajaron en medio de una abundante oferta en la Unión Europea y una demanda mundial moderada. Los precios mundiales de la carne bovina también se moderaron, reflejando una menor demanda de importaciones por parte de Asia, mientras que los precios de la carne ovina alcanzaron un nuevo máximo histórico, impulsados por la persistente escasez de oferta exportable en Oceanía. El Índice de Precios de los Productos Lácteos de la FAO disminuyó un 0,7 por ciento en julio, con una caída en las cotizaciones de la leche en polvo entera y desnatada, igual que las de la mantequilla. Los precios del queso comercializado internacionalmente subieron por primera vez en un año, ya que la menor oferta estacional de leche en la Unión Europea compensó con creces la continua caída de los precios en Oceanía y la presión derivada de la abundante oferta exportadora y la intensificación de la competencia de Estados Unidos. El Índice de Precios del Azúcar de la FAO aumentó un 5,6 por ciento en julio, revirtiendo la caída de junio, debido principalmente a la preocupación por los posibles impactos del clima cálido y seco persistente en los rendimientos de los cultivos en la Unión Europea y de las condiciones climáticas relacionadas con El Niño en las perspectivas de producción en los principales países productores de Asia. Las expectativas de una mayor demanda de etanol en Brasil tras un aumento temporal en la mezcla obligatoria de etanol en la gasolina también respaldaron los precios, lo cual, sin embargo, se vio parcialmente mitigado por la mejora de las condiciones de cosecha en las principales regiones productoras del centro-sur de Brasil.