Roma, Italia, marzo 6.- El índice de referencia para los precios mundiales de los alimentos básicos subió en febrero, poniendo fin a una tendencia a la baja de cinco meses, por el aumento de las cotizaciones del trigo, la mayoría de los aceites vegetales y varios tipos de carne de acuerdo con información publicada hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El índice de precios de los alimentos de la FAO, que registra la variación mensual de los precios internacionales de una canasta de alimentos básicos comercializados a nivel mundial, promedió 125.3 puntos en febrero, un 0,9 % más que su nivel revisado de enero. Los precios promedio de los cereales aumentaron un 1,1% con respecto al mes anterior, con un incremento del 1,8% en los precios del trigo debido a los riesgos climáticos en Europa y Estados Unidos, así como a las continuas interrupciones logísticas en la Federación de Rusia y la región del mar Negro en general. Seguían estando un 3,5% por debajo de su nivel del año anterior. Los precios del arroz subieron un 0,4%, respaldados por la demanda sostenida de las variedades basmati y japónica. Los precios del aceite vegetal ganaron un 3,3%, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2022. Los precios del aceite de palma crecieron debido a la fuerte demanda mundial y a la menor producción en el sudeste asiático, mientras que los precios del aceite de soja treparon por las expectativas de políticas de apoyo a los biocombustibles en Estados Unidos. Los precios de la carne subieron un 0,8% con respecto a enero, impulsados por los precios récord de la carne de ovino y la mayor demanda de carne de vacuno en Estados Unidos y China. Los precios de los productos lácteos cayeron un 1,2%, prolongando un descenso que dura ya varios meses, debido principalmente a la bajada de los precios del queso en la Unión Europea. Sin embargo, los precios de la leche desnatada y entera en polvo y de la mantequilla aumentaron debido a la fuerte demanda en un contexto de escasez de oferta en los principales países exportadores. Los precios del azúcar bajaron un 4,1%, a su nivel más bajo desde octubre de 2020, lo que refleja las expectativas de una oferta mundial abundante, incluida una producción récord en Estados Unidos.