Refinancia el gobierno de México deuda por más de 183 mil millones de pesos

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Ciudad de México, julio 21.- La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) refinanció deuda interna por 183 mil 202 millones de pesos y colocó un nuevo Udibono a 10 años, con el objetivo de distribuir mejor los pagos futuros del Gobierno y reducir presiones en los vencimientos más próximos. La dependencia explicó en un comunicado que la operación permitió ampliar en 3.64 años el plazo promedio de la deuda refinanciada. Como parte del movimiento, Hacienda emitió una nueva referencia de Udibonos —instrumentos gubernamentales cuyo valor se actualiza con la inflación— por 6 mil 763 millones de pesos. El nuevo bono, identificado con la clave S 370423, vencerá en abril de 2037, pagará un cupón del 4 % y ofrecerá un rendimiento del 4.60 por ciento. Tras recibir recursos adicionales de la operación de refinanciamiento, su monto total en circulación alcanzó 10 mil 876 millones de pesos. Hacienda destinó además 4 mil 113 millones de pesos para aumentar la liquidez del instrumento, es decir, facilitar que pueda comprarse y venderse en el mercado. En la operación se recompraron Cetes, Bondes F, Bonos M y Udibonos. Del total refinanciado, 95 mil 441 millones de pesos correspondían a vencimientos de 2026; 21 mil 894 millones a 2027, y 65 mil 867 millones (cerca de 3.758,6 millones de dólares), a fechas posteriores a 2028. La SHCP afirmó que ambas operaciones fortalecen la estructura de la deuda pública interna, mejoran el calendario de pagos y dan mayor profundidad al mercado financiero nacional. También, señaló que los resultados reflejan confianza de inversionistas nacionales y extranjeros y se ajustan al Plan Anual de Financiamiento de 2026 y a los límites aprobados por el Congreso. Por otra parte, un análisis reciente desarrollado por Mauricio González, socio fundador de GEA (Grupo de Economistas y Asociados) para el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) y publicado mediante Reforma, revela que la estrategia fiscal aplicada por los distintos gobiernos en lo que va del siglo XXI no ha logrado generar los ingresos suficientes para financiar el gasto público. Esta situación ha provocado que el endeudamiento y los déficits fiscales se conviertan en una condición crónica del país, con un aumento sostenido en la deuda pública que amenaza con encarecer los créditos y reducir los recursos destinados a servicios esenciales. En el año 2000, la deuda pública representaba el 29% del PIB. Para el cierre de 2025, el indicador se elevó al 53 por ciento y las proyecciones del reporte advierten que el nivel de endeudamiento podría rebasar pronto el 60% del PIB.