Tijuana, Baja California, febrero 12.- Sindicatos Unidos con México Moderno (SUCOMM) reconoció que la reducción constitucional de la jornada laboral a 40 horas semanales representa un avance relevante en materia de derechos laborales; no obstante, el dictamen aprobado se aparta del espíritu original de la reforma, cuyo objetivo central era garantizar descanso real, salud y dignidad para las personas trabajadoras. Sol Merino Cuevas, directora operativa de SUCOMM, dijo que la propuesta inicial contemplaba un modelo claro de cinco días de trabajo por dos de descanso, lo que establecía un derecho directo, universal y verificable. Sin embargo, el texto final sustituyó ese principio por una lógica de horas "distribuibles", lo que abre la puerta a jornadas concentradas, ampliaciones diarias y esquemas de "tiempo efectivo" que podrían operar en perjuicio del trabajador. Entre las observaciones críticas expuestas, Merino apuntó que se encuentra la eliminación del derecho explícito a dos días de descanso; la normalización del trabajo extraordinario como parte estructural del sistema; el abaratamiento práctico de la hora extra; la ambigüedad jurídica en torno al concepto de "tiempo efectivo"; y el traslado al trabajador de la carga de defender su propio descanso. "Aunque el dictamen afirma proteger la salud, la familia y el bienestar, permite jornadas de hasta 12 horas diarias al sumar tiempo ordinario y extraordinario, lo que podría convertir el sobretiempo en un mecanismo habitual y dejar la distribución de la jornada sujeta a acuerdos individuales en condiciones desiguales", advirtió. Desde su perspectiva, la reforma representa un avance en el discurso, pero un retroceso en la arquitectura real del derecho laboral. "Se perdió la oportunidad histórica de consagrar dos días efectivos de descanso, fortalecer el empleo formal y limitar verdaderamente la sobreexplotación". SUCOMM exige que las leyes secundarias garanticen dos días efectivos de descanso, limiten estrictamente la jornada diaria, mantengan el carácter excepcional de las horas extraordinarias, definan legalmente el concepto de "tiempo efectivo" en favor del trabajador y fortalezcan la inspección laboral. "El tiempo libre no es un privilegio, es un derecho humano", concluyó Sol Merino.