Tal como se anticipó: Banxico redujo de nuevo su tasa de interés

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La Junta de Gobierno del Banco de México decidió este día en su reunión disminuir la tasa de interés de referencia en 25 puntos base, para llevarla a un nivel de 6.50 por ciento. La decisión fue dividida de 3 a 2 con la oposición de los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath. Banxico descartó que la inflación sea un problema y que incluso ha bajado, por lo que ese fue el argumento para la bajarla. En este sentido la analista de Banco BASE, Gabriela Siller, comentó que: "Es un error haber recortado la tasa de interés. Envía una señal equivocada al mercado sobre el combate a la inflación y hace más vulnerable al peso". En su comunicado el Banco de México señala lo siguiente: Entre la primera quincena de marzo y el mes de abril, la inflación general disminuyó de 4.63 a 4.45% como resultado de un descenso en la inflación subyacente, que pasó de 4.46 a 4.26% en ese mismo periodo. Conforme a lo previsto, no hay evidencia de efectos de segundo orden derivados de las medidas impositivas adoptadas a inicios de año. Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 exhibieron aumentos. Las de mayor plazo permanecieron relativamente estables en niveles por arriba de la meta. Los pronósticos de la inflación general para el segundo y tercer trimestre de 2026 se ajustaron al alza debido a niveles previstos más elevados para la inflación no subyacente en ese lapso. Aquellos para la inflación subyacente no se modificaron. Se continúa anticipando que la inflación general converja a la meta en el segundo trimestre de 2027 (ver cuadro). Los pronósticos están sujetos a diversos riesgos. Al alza: i) disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos; ii) persistencia de la inflación subyacente; iii) presiones de costos; iv) una tendencia a la depreciación del peso mexicano; y v) afectaciones climáticas. A la baja: i) una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos; ii) un menor traspaso de aumentos en los costos; y iii) menores presiones por la apreciación que la moneda nacional registra desde el año pasado. Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza. Los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense y la agudización de los conflictos geopolíticos continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones. Sus efectos podrían implicar presiones sobre la inflación en ambos lados del balance.