Tras brinco inflacionario Banxico deja su tasa de interés sin movimiento

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Ciudad de México, mayo 9.- El Banco de México (Banxico) decidió este jueves mantener la tasa de interés de referencia en 11%, luego de que en marzo pasado ejecutara el primer recorte. La decisión del banco central estuvo en línea con las expectativas del mercado, la misma fue tomada de manera unánime. Antes de que se diera a conocer la decisión del banco central, el INEGI publicó el dato de inflación correspondiente a abril en el que la inflación se ubicó en 4.6%. La inflación aceleró en abril ante el encarecimiento de productos agropecuarios indispensables en la canasta básica como el jitomate, el chile serrano y el tomate verde. Banxico tiene el mandato constitucional de mantener la inflación en niveles del 3% con un rango de variabilidad de un punto porcentual al alza o a la baja. La inflación lleva 38 meses fuera del rango objetivo del banco central como consecuencia del regreso a la normalidad tras la pandemia.

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TEXTO DEL COMUNICADO Durante el primer trimestre de 2024, la actividad económica global se habría expandido a un ritmo mayor al observado en el trimestre anterior. En diversas economías avanzadas, las inflaciones general y subyacente continuaron disminuyendo, si bien en algunos casos aumentaron en sus lecturas más recientes. La mayoría de sus bancos centrales mantuvieron sin cambio sus tasas de referencia. En un entorno de mayor aversión al riesgo, los mercados financieros internacionales exhibieron volatilidad. Las tasas de interés gubernamentales a nivel global presentaron aumentos generalizados y el dólar estadounidense se apreció. Entre los riesgos globales destacan el agravamiento de las tensiones geopolíticas, la prolongación de las presiones inflacionarias, condiciones financieras apretadas y, en menor medida, los retos para la estabilidad financiera. En México, respecto de la última reunión de política monetaria, las tasas de interés de valores gubernamentales de mediano y largo plazos aumentaron. El peso mexicano exhibió episodios de volatilidad. Se anticipa que la debilidad de la actividad económica registrada en el último trimestre de 2023 se haya extendido al primero de 2024. El mercado laboral continuó presentando fortaleza. La inflación general anual aumentó de 4.40 a 4.65% entre febrero y abril. Este incremento fue reflejo de un aumento en la del componente no subyacente. La inflación subyacente, que refleja de mejor manera la tendencia de la inflación, siguió disminuyendo al pasar de 4.64 a 4.37% en el mismo periodo. Las expectativas de inflación general y subyacente para el cierre de 2024 exhibieron un ajuste al alza. Las de mayor plazo permanecieron relativamente estables en niveles por encima de la meta. Se anticipa que el proceso desinflacionario continúe. Sin embargo, considerando la perspectiva de que los choques inflacionarios tarden más tiempo en disiparse, los pronósticos de inflación general y subyacente se ajustan al alza para los siguientes seis trimestres. En particular, se prevé que la inflación de servicios presente un comportamiento más persistente respecto de lo anticipado previamente. Así, ahora se espera que la inflación general converja a la meta en el cuarto trimestre de 2025. Estas previsiones están sujetas a riesgos. Al alza: i) persistencia de la inflación subyacente; ii) depreciación cambiaria; iii) mayores presiones de costos; iv) que la economía muestre una resiliencia mayor a la esperada; v) afectaciones climáticas; y vi) escalamiento de conflictos geopolíticos. A la baja: i) una actividad económica global menor a la anticipada; ii) un menor traspaso de algunas presiones de costos; y iii) que los niveles del tipo de cambio mitiguen ciertas presiones sobre la inflación. Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico se mantiene sesgado al alza. La Junta de Gobierno evaluó la mitigación de los efectos de los choques sobre la inflación y sus determinantes, el comportamiento de las expectativas de mediano y largo plazos y el proceso desinflacionario. Opinó que persisten retos y riesgos que ameritan continuar con un manejo prudente de la política monetaria. Tomó en cuenta la expectativa de que los efectos de los choques incidan sobre la inflación por más tiempo que lo anteriormente previsto. Al mismo tiempo, estimó que estos continuarán desvaneciéndose. Con base en lo anterior, la Junta de Gobierno, con la presencia de todos sus miembros, decidió por unanimidad mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 11.00%. Con esta decisión, la postura monetaria se mantiene restrictiva y continuará siendo conducente a la convergencia de la inflación a la meta de 3% en el horizonte de pronóstico.