UBTech puso en marcha fábrica de robots humanoides que fabrican robots

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Beijing, China, septiembre 25.- UBTech enciende en Liuzhou la mayor fábrica de robots humanoides del mundo: 10.000 unidades al año y un robot listo cada diez minutos. La planta de Guangxi, activa desde el 12 de septiembre, ensambla humanoides con otros humanoides, una escala de producción que ningún fabricante había llevado antes a la serie. Producción anual de 10.000 unidades. La factoría aspira a sacar un robot de la línea cada diez minutos, un ritmo heredado de la automoción y no de la robótica de laboratorio. Dos modelos y ningún cliente final. Cruzr cubre servicio y logística; Walker S apunta a manipulación industrial. El U1 Pro completa una gama pensada para empresas. Presión directa sobre Europa y Estados Unidos. Morgan Stanley atribuye a las compañías chinas el 97% de los humanoides vendidos en el primer semestre de 2026. La fábrica ocupa 14.000 metros cuadrados y funciona con un nivel de automatización poco habitual. Dentro de la línea, dos humanoides con plataforma de ruedas, Cruzr Y1 y Cruzr S2, se encargan de la carga, la descarga, el transporte y el apilamiento de materiales. El ensamblaje final lo ejecutan robots colaborativos con líneas guiadas. Cada unidad que abandona el montaje pasa por más de cuatro horas de pruebas y por un túnel de inspección de grado automotriz con evaluación exterior de 360 grados. El almacén completa el argumento industrial. UBTech ha montado un sistema tridimensional automatizado que, según la compañía, es el primero de su clase y comprime 112 robots en apenas 65 metros cuadrados, más de un 50% de aprovechamiento frente a un almacén convencional. Cosas de la escala industrial. Los dos modelos que salen de la factoría delimitan la estrategia. Cruzr está pensado para servicio y logística, con presencia en tiendas, colegios, restaurantes y reparto de última milla. Walker S es el humanoide industrial apoyado en modelos de lenguaje, diseñado para tareas de manipulación dentro de fábricas. Ninguno de los dos busca todavía al usuario final. Ahí está el negocio. Nada de esto es un capricho. Según la Oficina Nacional de Estadísticas de China, solo en julio se fabricaron 98.677 robots industriales, un 30,2% más que en el mismo mes del año anterior. En el primer semestre, la cifra llegó a 635.056 unidades, un 28,5% más. El país asiático no está probando tecnología: está montando una industria. Tampoco es solo tecnológica la ventaja china. La cadena de suministro concentra rodamientos, chips, baterías y actuadores en un radio de pocos kilómetros, lo que rebaja costes de transporte y acorta plazos. Jianxin Pang, vicepresidente de UBTech, atribuye ese punto de partida a dos décadas de acumulación de talento y a una red de proveedores que ningún otro país replica a esa escala.