Washington, DC, Estados Unidos, febrero 2.- La Cámara de Representantes de Estados Unidos no logró aprobar la ley de presupuestos necesaria antes del 30 de enero, lo que marcó el inicio de un nuevo cierre gubernamental el conocido como cierre de gobierno o 'shutdown'. El Senado acordó una solución de última hora para la financiación posterior, pero no se espera que la Cámara vote sobre los nuevos proyectos de ley presupuestarios hasta el lunes como muy pronto. Y, luego, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, debe promulgarlos. En una nota, la Oficina de Presupuestos (OMB) de la Casa Blanca pidió el viernes por la noche a los distintos departamentos que pusieran en marcha su plan para un cierre, al tiempo que afirmaba "tener la esperanza" de que este bloqueo "sea breve". Los últimos problemas presupuestarios se producen tras el tiroteo mortal de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis tras una agresiva aplicación de las medidas de deportación impulsada por la Administración Trump. Esto provocó peticiones de los demócratas en el Senado para bloquear los proyectos de ley presupuestarios, ya que contenían fondos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que ha estado realizando las redadas de inmigración. El presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., Mike Jonson, ha reprochado a los legisladores demócratas sus largas exigencias para poner fin a un cierre parcial del Gobierno que se ha prolongado desde el fin de semana. El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, dijo el domingo que pasarán unos días antes de que se someta a votación un paquete de financiación del Gobierno, lo que prácticamente confirma que el cierre parcial del Gobierno federal se prolongará durante la semana que inició. El cierre parcial comenzó el sábado, cuando demócratas y republicanos debatían sobre el control de las amplias operaciones de control de la inmigración de la administración Trump. Este cierre, sin embargo, es muy diferente del último -iniciado en octubre del año pasado-, que marcó un récord de 43 días de cierre de todas las agencias federales, convirtiéndose en el más largo de la historia de EEUU, ya que no incluye a todo el Gobierno y no se espera que dure mucho.