Washington, DC, Estados Unidos, mayo 22.- El presidente firmó una orden ejecutiva llamada “Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos”, que impone nuevas obligaciones de vigilancia a bancos y entidades financieras que trabajan con remesas. La orden instruye al Departamento del Tesoro a reforzar la supervisión bancaria y financiera en Estados Unidos. Esto implica que los bancos revisarán más de cerca el estatus migratorio de sus clientes, De esta manera podrían pedir información adicional en casos donde los usuarios no cuenten con documentación legal establecida. Los análisis prestarán especial atención al uso de números ITIN y pondrán la lupa en los depósitos o retiros frecuentes en montos pequeños. La Casa Blanca anunciaba que el objetivo de la orden es reforzar los controles financieros y combatir operaciones ilegales vinculadas al crimen organizado. Aunque el decreto evita mencionar explícitamente la palabra “remesas”, el texto detalla una vigilancia exhaustiva sobre los capitales enviados por residentes e inmigrantes hacia el exterior. Sponsored Links You might be interested temu.com La medida podría suponer un auténtico sismo en las economías fronterizas como la de México, segundo país del mundo en recepción de remesas (solo detrás de la India). Hablamos con Patricia Pozos Rivera, investigadora del IIEC de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien nos ayuda a dimensionar el alcance de la nueva norma. “De acuerdo con el Banco de México (BM), en 2025 se recibieron 61,791 millones de dólares (en remesas). Y el grueso proviene de EEUU”, apunta la experta en economía. Esa cantidad representa casi el 3% del PIB mexicano y, para tener una referencia en perspectiva, la cantidad es unas diez veces más que lo que el gobierno de México dedica a su presupuesto en educación. Pero la economista Patricia Pozos aclara que, pese a la grandilocuencia del monto total de remesas, la mayor parte de ellas son transacciones de pequeñas cantidades. “Las remesas son montos en promedio, de acuerdo con el BM, de 408 dólares, es decir, estamos hablando de cerca de 13.1 millones de transacciones”, apunta. Tener una cuenta bancaria le ha permitido a inmigrantes en Estados Unidos organizar sus finanzas y construir estabilidad económica, especialmente para el envío de remesas a sus países de origen. Sin embargo, una nueva orden ejecutiva del presidente Donald Trump ha encendido alertas entre la comunidad migrante por un posible endurecimiento en el sistema financiero. En el caso de México se ha visto afectado desde hace varios meses con la persecución de ilegales, quienes al esconderse, no están trabajando y han recortado sus envíos.