Morenistas se han convertido en informantes del gobierno de Trump, difunde el New York Times

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Nueva York, Estados Unidos, junio 27.- Steve Fisher, Jack Nicas y Alan Feuer difundieron este sábado en New York Times una investigación en la que señalan que a pesar de que Claudia Sheinbaum ha calificado públicamente de «injerencia extranjera» las investigaciones de corrupción que el gobierno de Donald Trump realiza contra políticos de su partido (Morena), tras bastidores, al menos una decena de funcionarios electos mexicanos (incluidos gobernadores y congresistas) se han ofrecido de forma discreta como informantes ante las autoridades de Estados Unidos. “El gobierno de Donald Trump ha intensificado sus investigaciones sobre el gobierno de México y, a medida que esos esfuerzos avanzan, algunos funcionarios electos del partido en el poder se han ofrecido de manera discreta a las autoridades estadounidenses como informantes contra otros integrantes del partido, según ocho personas que han participado en las conversaciones”, señala el texto. Y es que los funcionarios buscan adelantarse a las investigaciones estadounidenses por temor a ser los siguientes señalados y así «salvar su pellejo». Esta ola de cooperación fue impulsada en parte por una iniciativa de la DEA para contactarlos de manera privada. El diario neoyorquino señala que: “Estas conversaciones se han producido en las semanas posteriores a que Estados Unidos acusara a 10 funcionarios mexicanos, tanto en funciones como retirados, al acusarlos de colaborar con uno de los cárteles del narcotráfico más poderosos del país. Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha hecho del cuestionamiento a esas investigaciones un grito de batalla para su partido político de izquierda, Morena, al calificar las acusaciones como una injerencia extranjera. “Pero tras bastidores, las conversaciones entre algunos miembros de su partido y las autoridades estadounidenses podrían dar a Estados Unidos un impulso decisivo en un momento delicado de las relaciones entre los dos países, lo que profundizaría el enfrentamiento entre ellos. “Al menos una decena de funcionarios electos en México —entre ellos gobernadores y miembros del Congreso, muchos de ellos del partido en el poder— se han puesto en contacto para hablar de compartir información sobre otros políticos, según diversas personas, y varios ya han iniciado conversaciones con Estados Unidos”. Agrega que: “Más de una decena de personas hablaron con The New York Times para este artículo bajo condición de anonimato para comentar los esfuerzos de la DEA y las conversaciones confidenciales entre el gobierno de Estados Unidos y los funcionarios mexicanos”. Y subraya que: el hecho de que “políticos mexicanos ayuden en las investigaciones estadounidenses sobre sus colegas es una señal muy preocupante para el partido político dominante de México y su líder, Sheinbaum. Indica que las investigaciones estadounidenses sobre corrupción están tomando impulso, justo cuando Sheinbaum ha hecho de oponerse a ellas una de las apuestas centrales de su presidencia”. Y “si los investigadores estadounidenses logran convencer a suficientes políticos de Morena para que actúen como informantes, podría desencadenarse una cascada de testigos que cooperen y de acusaciones que amenazarían con debilitar al partido. Después de una serie de derrotas electorales de los partidos de izquierda en toda Latinoamérica, Morena es el más importante que sigue en el poder además del partido de izquierda en Brasil”. En este sentido el gobierno de Estados Unidos ha aumentado la presión tras acusar en abril a 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos de colaborar con el narcotráfico. Además, cuenta con información de narcotraficantes de alto nivel extraditados (incluidos los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán y sus colaboradores), quienes han detallado cómo los cárteles sobornaban a políticos. El Departamento de Justicia ha ordenado priorizar los casos de corrupción en México utilizando incluso leyes antiterroristas. Entre los señalados que están bajo investigación se encuentran los gobernadores de Morena Alfonso Durazo (Sonora) y Américo Villarreal Anaya (Tamaulipas), ambos aliados del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Asimismo, recientemente se filtró un audio de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, gestionando una reunión con autoridades estadounidenses, aunque ella afirmó que se trataba de un tema relacionado con su visado y negó acuerdos ocultos. La publicación critica que :”A menudo, a Sheinbaum se la ha considerado una modelo a seguir en cómo lidiar con el presidente Trump, pero ahora está en una situación cada vez más complicada que muestra los retos a los que se enfrentan los políticos de izquierda de la región. Trump, quien ejerce una enorme influencia sobre el destino de su país, quiere que delate a sus aliados políticos, mientras que el ala izquierda de su partido, que es su base de apoyo, quiere que se enfrente a Trump”. En las últimas semanas ha optado por ponerse de lado de su partido y ha rechazado las exigencias de Estados Unidos de detener a Rubén Rocha Moya, el gobernador de Morena en el estado de Sinaloa, después de que fiscales estadounidenses lo acusaran de proteger al poderoso cártel de su estado a cambio de ayuda para ganar las elecciones. Sheinbaum dijo que los investigadores estadounidenses no han presentado pruebas que justifiquen su detención y que la exigencia implica una injerencia en los asuntos de México. También dijo que la fiscalía mexicana abriría sus propias investigaciones sobre los funcionarios acusados. Pero Sheinbaum ha acusado varias veces al gobierno de Trump de hacer política. En este sentido el diario se pregunta si: “¿Es realmente un interés legítimo para combatir a la delincuencia organizada?”, dijo en un encendido discurso el mes pasado. “¿O quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones del 2026?”. “Ya no estamos hablando de cooperación”, añadió, “estamos hablando de injerencia”. En este sentido indica que “la postura desafiante de Sheinbaum ha dividido a su gabinete entre funcionarios más pragmáticos, que abogan por una mayor cooperación con Washington, y colegas más inclinados hacia la izquierda, que afirman que el gobierno de Trump está sentando un precedente peligroso al procesar a un gobernador mexicano en funciones, según dos personas al tanto del debate interno. “Estados Unidos es, por mucho, el mayor socio comercial de México, y ambos países están inmersos en negociaciones sobre un acuerdo comercial, cuya vigencia terminará pronto. Trump también ha amenazado con una intervención militar en México para combatir a los cárteles, algo a lo que Sheinbaum ha rechazado varias veces”. El conflicto ocurre en un momento delicado, en plenas negociaciones del acuerdo comercial y ante amenazas de Trump de una intervención militar contra los cárteles. No obstante, Sheinbaum mantiene una buena relación general con Trump en materia de seguridad fronteriza, destacando la reciente baja de homicidios en México y la muerte del líder criminal alias «El Mencho». Para analistas, si Estados Unidos logra consolidar esta red de informantes dentro de Morena, podría desencadenarse una cascada de testigos y acusaciones que amenazarían la estabilidad del partido gobernante. NOTA completa en: https://www.nytimes.com/es/2026/06/27/espanol/america-latina/mexico-politicos-morena-informantes-dea-narco.html