Nuevo avance de la inflación en Estados Unidos

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Washington, DC, Estados Unidos, octubre 14.- El Índice de Precios al Consumidor aumentó un 0,6 por ciento en términos desestacionalizados en septiembre después de aumentar un 0,4 por ciento en agosto, informó hoy la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. En los últimos 12 En los últimos meses, el índice general aumentó un 3,7 por ciento antes del ajuste estacional. Como consecuencia directa de estas cifras que decepcionaron al mercado, los rendimientos de la deuda pública estadounidense se dispararon este miércoles: el bono a diez años, la referencia principal del mercado, alcanzó 5.32% frente al 5.21% al cierre del martes. La elevada inflación ha planteado problemas políticos a los republicanos en el Congreso y ha complicado los esfuerzos de la Reserva Federal para controlar las subidas de precios. Una encuesta del centro de investigación The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research indica que solo el 17% de los adultos estadounidenses aprueba la gestión del presidente Donald Trump del coste de la vida. Solo el 26% aprueba su gestión de la economía en general, un nuevo mínimo. Mientras, varios miembros de su Comité de Política Monetaria (FOMC) han señalado que no contemplan una nueva subida en el próximo encuentro del 27 y 28 de octubre. El repunte se produce a poco de las elecciones legislativas de medio término del 3 de noviembre en Estados Unidos, en las que el presidente Donald Trump y su Partido Republicano se juegan el control del Congreso. El informe del miércoles del Departamento de Trabajo indicó que los costos de la gasolina explicaron más de la mitad del aumento, al dispararse un 9.1% mensual. En un año, los precios de la energía han registrado un aumento de más del 20% y de cerca del 75% en el caso del diésel debido a la guerra emprendida por Israel y Estados Unidos contra Irán y sus consecuencias sobre la producción de energía y el comercio mundial, en particular con el cierre del estrecho de Ormuz por donde transitaba el 20% de los hidrocarburos mundiales. La consecuencia es también que el costo del transporte aumentó con más fuerza, un 0.6% en un año, la mayor alza desde el pasado mes de marzo, poco después del inicio del conflicto. Esta situación parece destinada a prolongarse: el precio del galón (3.8 litros) de diésel se ha instalado de forma duradera por encima de la barrera de los 6.50 dólares. Se trata del carburante más utilizado por los camioneros estadounidenses, pero también por los agricultores para su maquinaria agrícola. Los alimentos, en cambio, no registraron ninguna subida en el mes de septiembre, una buena noticia para el bolsillo de los consumidores estadounidenses, mientras los gastos sanitarios siguen disminuyendo, con un retroceso del 0.7% en un mes y una caída acumulada del 3.3% en un año.