Copenhague, Dinamarca, enero 20 (Euronews).- Los líderes europeos han prometido contraatacar a Estados Unidos si Donald Trump sigue adelante con su amenaza de imponer un arancel del 10% para forzar la venta de Groenlandia. El primer ministro de Dinamarca dijo que la soberanía no estaba en juego Dinamarca está dispuesta a discutir con Estados Unidos asuntos relacionados con la seguridad y la economía de Groenlandia, pero la soberanía está fuera de la mesa, dijo la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en medio de crecientes tensiones con el presidente Donald Trump. "Podemos negociar cualquier cosa", declaró Frederiksen ante el parlamento danés el martes. "Pero no podemos negociar nuestros valores fundamentales: la soberanía, la identidad de nuestros países y nuestras fronteras. Nuestra democracia". Sus comentarios se producen mientras los líderes europeos cierran filas para defender a Dinamarca y Groenlandia contra el expansionismo de Trump, al tiempo que extienden su mano para una solución diplomática. Ursula von der Leyen dijo que si Trump sigue adelante e impone aranceles del 10% a ocho países europeos para forzar la venta de la isla rica en minerales, la Unión Europea contraatacará con una respuesta "inquebrantable, unida y proporcional". "Sumergirnos en una peligrosa espiral descendente sólo beneficiaría a los mismos adversarios que ambos estamos tan comprometidos a mantener fuera de nuestro panorama estratégico", dijo durante su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Mientras tanto, el presidente francés, Emmanuel Macron, quien también habló en Davos, dijo que el bloque "no debería dudar" en utilizar su Instrumento Anticoerción, también conocido como su "bazuca comercial", en el actual entorno geoeconómico, refiriéndose tanto a Estados Unidos como a China. "Esto es una locura. Lo lamento, pero es consecuencia de la imprevisibilidad y una agresividad inútil", dijo Macon, y añadió: "Tenemos que mantener la calma". En reacción a las declaraciones, Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, dijo a los europeos: "Siéntense, respiren hondo, no tomen represalias, no tomen represalias". Más temprano ese mismo día, Trump había redoblado sus esfuerzos para adquirir Groenlandia, publicando una imagen generada digitalmente de él colocando una bandera estadounidense en el territorio semiautónomo.