Publicado el 10 oct. 2026
Nueva York, Estados Unidos, octubre 10.- El Día Mundial de la Salud Mental es una oportunidad para hacer participar de manera significativa a las personas con experiencia vivida en el terreno de los trastornos mentales y para reconocer que sus conocimientos al respecto son una forma vital de experiencia, difundió la Organización Mundial de la Salud en redes..
En su comunicado detalla que:
"La campaña de este año pide que sus voces orienten las políticas, los servicios y las decisiones que les afectan.
Se entiende por experiencia vivida lo que un individuo ha experimentado en primera persona, especialmente cuando esas vivencias le dan unos conocimientos o una comprensión de la que carecen las personas que solo conocen esas experiencias de oídas o por haber leído al respecto.
Significa crear oportunidades para que las personas influyan en las decisiones, participen en el diseño de servicios, fortalezcan los enfoques liderados por homólogos, se enfrenten a la estigmatización y refuercen la rendición de cuentas. Cuando las personas con experiencia vivida participan de manera significativa, los sistemas de salud mental pueden pasar a estar más centrados en la persona, adoptar un enfoque más basado en los derechos y responder a las necesidades y las preocupaciones de las personas.
Una prioridad importante para las personas con experiencia vivida es pasar de instituciones psiquiátricas para estancias de larga duración a una atención de la salud mental comunitaria y centrada en la persona. Las instituciones tienden a aislar a la persona y, demasiado a menudo, están asociadas a cuidados de mala calidad, coacciones y abusos de derechos humanos. La desinstitucionalización requiere un cambio cuidadosamente planificado en la financiación, los servicios y el apoyo, de modo que las personas puedan vivir en sus comunidades. Para hacerse eco de esta prioridad, la OMS publicará unas orientaciones prácticas sobre la desinstitucionalización.
Datos y cifras
A escala mundial, más de mil millones de personas tienen una afección de salud mental.
Existen estrategias asequibles, eficaces y viables para promover, proteger y recuperar la salud mental.
La necesidad de actuar en relación con la salud mental es indiscutible y urgente.
La salud mental tiene valor intrínseco e instrumental y es parte integral de nuestro bienestar.
La OMS publicó una nueva guía para ayudar a los países a que cambien los modelos de atención de la salud mental basados en estancias prolongadas en hospitales psiquiátricos por una atención centrada en las personas y en el seno de la comunidad que respete los derechos y las elecciones de los individuos.
Muchas personas con afecciones de salud mental viven actualmente en grandes hospitales psiquiátricos e instituciones de asistencia social. Prácticamente la mitad pasan meses, años o incluso decenios en estas instituciones en contra de su voluntad, aislados del mundo exterior.
El proceso conocido como desinstitucionalización consiste en ayudar a las personas que han pasado largos periodos (seis meses o más) en un hospital psiquiátrico a retornar a su comunidad y retomar la vida, al tiempo que reciben la atención, el apoyo y las oportunidades que necesitan para llevar una vida plena.
«Las personas no deberían tener que renunciar a su libertad, su dignidad o el lugar que ocupan en la comunidad para recibir apoyo continuo en salud mental», declaró el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. «Los países deben dejar de depender de la atención a largo plazo en instituciones y acelerar el cambio de prioridad en las inversiones: de las instituciones a una atención y un apoyo en salud mental comunitarios y basados en los derechos».
La nueva guía presenta medidas prácticas para que los responsables de los hospitales psiquiátricos implementen el concepto de desinstitucionalización, centrado en reducir el número de ingresos en hospitales psiquiátricos y las estancias de larga duración, modificar las prácticas institucionales con miras a proteger mejor los derechos de las personas y trabajar para que las personas abandonen el hospital y regresen a la vida comunitaria recibiendo el apoyo que necesitan.
La publicación también insiste en que los hospitales no pueden, por sí solos, llevar a la práctica este concepto. El acceso a la vivienda, la atención de la salud, el apoyo social, la educación, las oportunidades de empleo y el apoyo a las familias son elementos esenciales para ayudar a las personas a llevar una vida adecuada en el seno de la comunidad.
Aunque muchos países están trabajando para fortalecer los servicios comunitarios de salud mental, los avances a este respecto siguen siendo desiguales. Según el Atlas de Salud Mental de la OMS, solo el 9 % de los países que presentaron informes habían optado íntegramente por un modelo de atención comunitaria de la salud mental, mientras que más de la mitad (53 %) se encontraban aún en las primeras etapas de esta reforma. Más de una de cada cuatro personas (28 %) ingresadas en hospitales psiquiátricos pasó más de seis meses en las instalaciones.
Poner la experiencia vivida en el centro
La nueva guía sobre desinstitucionalización está en consonancia con el tema del Día Mundial de la Salud Mental de este año, «Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real», y hace hincapié en la importancia de velar por que las personas con experiencia vivida tengan un papel activo a la hora de dar forma a las políticas, los servicios y las decisiones que les afectan.
Con demasiada frecuencia, las personas que han recibido cuidados en instituciones quedan al margen de las decisiones sobre el diseño y la reforma de los sistemas de salud mental, decisiones que influyen directamente en la atención, el tratamiento y el apoyo que reciben. Sin embargo, sus conocimientos y su experiencia son fundamentales para entender qué ayuda a las personas a recuperarse, participar en la vida comunitaria y acceder a los servicios y el apoyo que necesitan.
«El cambio hacia la atención comunitaria de la salud mental debe hacerse junto con las personas que saben qué significa haber recibido atención en instituciones, no para esas personas», señaló Grace Gatera, consultora independiente en experiencia vivida y que trabaja en esta cuestión. «Su experiencia, junto con la de otras personas, es esencial para crear unos servicios que apoyen la elección, la recuperación y la participación en la vida comunitaria».
En la elaboración de la guía trabajaron expertos de todo el mundo, incluidas personas con experiencia vivida. Los enfoques prácticos que contiene pueden adaptarse a diferentes países y contextos locales.
En el Día Mundial de la Salud Mental, la OMS hace un llamamiento a gobiernos y a servicios para que aceleren el paso de la atención de la salud mental en el marco de instituciones a una atención comunitaria y creen sistemas de salud mental en colaboración con las personas con experiencia vivida, no solo para ellas, concluye.