Baja California comenzó a prepararse ante un posible invierno de fuertes lluvias por el fenómeno de El Niño, especialmente luego de que el Centro de Predicción Climática de NOAA advirtió que El Niño continúa fortaleciéndose y existe una probabilidad superior al 90 por ciento de que alcance una intensidad “muy fuerte” durante el otoño e invierno 2026-2027. Incluso calcula en 69 por ciento la posibilidad de que supere la intensidad de los eventos registrados desde 1950. En este sentido el Coordinador de Gabinete Estatal, Ariel Lizárraga, convocó a una mesa de trabajo con dependencias estatales, municipales y federales, para desplegar una estrategia integral de acciones preventivas ante la llegada del fenómeno climático. El fenómeno también está relacionado con cambios en las temperaturas. En Mexicali ya se rompieron récords históricos de calor durante dos días de julio y otros dos en agosto, mientras que las noches más cálidas están reduciendo la diferencia entre las temperaturas mínimas y máximas. Ante los pronósticos meteorológicos, el eje central de la sesión convocada por el Estado fue la prevención y la infraestructura hídrica. Como uno de los primeros acuerdos sustantivos, la Secretaría para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua (SEPROA) revisará de manera exhaustiva la situación operativa de las comisiones del agua en Tecate, Tijuana, Rosarito y Ensenada. Esto, en coordinación estrecha con la Conagua, para garantizar que los municipios cumplan con las recomendaciones técnicas y tengan la capacidad de respuesta ante los flujos pluviales extraordinarios. En materia de protección civil, la mesa interinstitucional tomó el acuerdo prioritario de iniciar notificaciones formales e inmediatas a todas las personas y familias que habitan en asentamientos con alto riesgo de deslaves o inundaciones, con el objetivo de prevenir tragedias y salvaguardar la vida de los bajacalifornianos. Durante el encuentro, la titular de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), Mónica Vega Aguirre, presentó un avance del diagnóstico técnico y las condiciones actuales de la infraestructura pluvial del Río Tijuana, así como el trabajo que la paraestatal a su cargo ha realizado sobre la limpieza de la canalización, marcando la pauta para las intervenciones requeridas en los cauces naturales y urbanos pues existen distintos elementos que obstruyen el flujo del agua en varios puntos. Respecto a la zona estratégica de la canalización del Río Tijuana, el coordinador Ariel Lizárraga Montero instruyó a la Secretaría de Inclusión Social e Igualdad de Género, en conjunto con la Subsecretaría de Derechos Humanos, adscrita a la Secretaría General de Gobierno y Protección Civil, a levantar un censo de las personas en situación de calle que habitan en la canalización del Río Tijuana. La directriz de Lizárraga Montero establece un plazo no mayor a 10 días para concluir este censo y convocar a una nueva reunión de seguimiento. En tanto especialistas de la UABC difundieron que los mayores efectos de El Niño podrían sentirse entre septiembre y febrero, con mayor humedad y precipitaciones en Baja California y el suroeste de Estados Unidos, además de una posible temporada de huracanes más activa en el Pacífico.