En nuevo audio, vinculado con su búsqueda de acuerdos con el gobierno de Estados Unidos a través de los “agentes o intermediarios” de autoridades de aquel país, como ella misma los calificó, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar introduce el nombre de un nuevo personaje: Juan Sandoval, exagente del FBI. Héctor de Mauleón, columnista de El Universal, difundió este 27 de julio una nueva grabación y capturas de conversaciones de WhatsApp que añaden un personaje inédito al escándalo que rodea a Marina del Pilar: un presunto exagente del FBI identificado como Juan Sandoval, a quien la mandataria habría contratado como asesor antes de tomar contacto con los llamados “intermediarios” estadounidenses. Sandoval es un consultor con base en San Diego, bien conocido en la frontera norte. Sus asesorías rondan los 300 mil dólares. Marina ha declarado que cayó en una trampa tendida por su antecesor y enemigo político, Jaime Bonilla: que los “agentes o intermediarios” con los que habló en los cuatro audios dados a conocer en este espacio, y ante los que confesó estar dispuesta a cooperar con el gobierno de Estados Unidos y entregar información de lo que se hablara en las mesas de seguridad que ella encabeza, eran impostores. En capturas de pantalla de una conversación con uno de los “intermediarios”, la gobernadora pregunta: “¿Le puedo dar tu teléfono a uno de mis asesores?” Intermediario: Voy a consultarlo, deme unos momentos. ¿Quién es su asesor? Marina del Pilar: Fue agente del FBI. Juan Sandoval. Él está aquí en SD (San Diego) por eso lo contraté. En el mismo chat, la gobernadora protesta porque alguien más, no queda claro quién, “vio este tema” con el “intermediario”. Y aclara: “Ellos saben que tengo abogados y deberían ver todo esto a través de mis abogados”. Agrega Marina: “Ya una de las personas que me está asesorando se puso en contacto con él porque se conocen del FBI. Pero pues todo esto debió hacerse de manera formal con los abogados para que no parezca que estoy buscando otras vías”. Marina admite que se ha reunido con agentes estadounidenses. Escribe en la conversación: “A mí ningún agente de los que hemos visto me había hablado de lo que salió hoy. Y ahora aparece una nueva persona”. Le responde el “intermediario”: “Lo único que se hizo es ofrecerle la información para que usted actúe con sus abogados, me da gusto que ellos se conocen, por lo tanto no sé por qué no le habían comentado eso, estoy para ayudarla en lo que pueda ayudar”. La conversación es de diciembre de 2025, según las fuentes consultadas. Hay información que revela que Sandoval se coordinó con el costoso abogado de la gobernadora, Michael Nadler, especialista en delitos de cuello blanco, y que se llevaron a cabo tres reuniones presenciales con agentes estadounidenses “para tratar el asunto” e iniciar el proceso de cooperación de Marina del Pilar. Este nuevo audio se suma a una cadena de filtraciones publicadas por De Mauleón desde junio: 22 de junio: primer audio, sobre una posible reunión privada en el consulado de Estados Unidos en Tijuana. 13 de julio: segundo audio, en el que un asesor externo del FBI le habría comunicado a la gobernadora que las agencias estadounidenses “sienten que han perdido el tiempo” con ella. 16 de julio: tercera entrega, con dos audios sobre una presunta reunión pactada en Panamá con el DHS y el Departamento de Estado. 27 de julio: la más reciente, que introduce el nombre de Sandoval y detalla el proceso de contratación previo a los contactos con los intermediarios. Durante uno de esos contactos, a la mandataria se le propuso que entregara al gobierno de Estados Unidos una “proffer letter”: un acuerdo escrito en el que se comprometiera a entregar información que las autoridades estadounidenses no usarían directamente en su contra. Marina ha sostenido que cayó en una trampa tendida por su antecesor y opositor político, Jaime Bonilla, y que los intermediarios con quienes habló en los audios difundidos por De Mauleón eran, según ella, impostores. Sin embargo, las capturas ahora reveladas muestran que ya había buscado asesoría especializada —a través de Sandoval— antes de esos contactos. La revelación de este lunes abona a los señalamientos de la oposición en México, que cuestiona el alcance de las negociaciones de Ávila con Washington y su finalidad real. En grabaciones publicadas anteriormente, mostró su disposición a colaborar con las autoridades estadounidenses, dándoles información sensible en materia de seguridad a la que ha tenido acceso en su carácter de mandataria. En México, las alertas se encendieron luego de que The New York Times reveló que varios funcionarios del oficialismo buscan colaborar con Estados Unidos delatando a otros miembros del gobierno a fin de librar acusaciones en contra de ellos mismos. Ávila revela en las grabaciones sus temores de ser detenida y extraditada a Estados Unidos, además de que la OFAC, la agencia antilavado norteamericana, le congele sus activos bancarios. Luego salió a explicar que todas eran conversaciones para recuperar su visado, que le fue retirado el año pasado sin que estén claras las razones de Washington. La historia continúa y cada vez es más claro que a Marina le conviene más dejar la gubernatura, que como sea, dentro de un año ya estará despidiéndola después de las elecciones estatales.