Publicado el 01 may. 2026
por Tribuna Económica
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Tijuana, Baja California, mayo 1.- Graves anomalías en el Sector Salud ponen en riesgo a la gente y comprometen al personal que hace su mejor esfuerzo para brindar los servicios, denunció en el marco del Desfile del Día del Trabajo, la abogada Viviana Lozoya Rodríguez, en su carácter de presidenta del Colegio de Abogados Constitucionalistas, y representante del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaria de Salud, (SNTSA) Sección 24.
La también secretaria estatal de la mujer por la Coordinadora Nacional de Abogados de México (CONAMEX), estableció que este 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, los médicos, enfermeras, camilleros y personal administrativo marcharon en protesta porque la salud de los mexicanos está en colapso.
El INSABI fracasó, fue una promesa que desapareció el Seguro Popular sin construir un sistema sólido que lo reemplazara, dejó hospitales sin presupuesto, sin medicamentos, sin reglas claras.
Por consecuencia dejó a millones de mexicanos sin acceso real a la salud, ya que ahora el IMSS-Bienestar no funciona, toda vez que la idea de un sistema de salud universal no puede sostenerse sólo en discursos.
"La realidad que enfrentamos todos los días en los centros de salud y hospitales es desabasto de insumos, falta de personal, equipos obsoletos y salarios que no corresponden a la responsabilidad que llevamos", añadió.
"Y eso alarma, porque no se trata de estadísticas, que de por sí son frías y ocultan lo esencial. Pues se trata de vidas, se trata de la madre que llega con su hijo con fiebre y no hay medicamento, se trata del adulto mayor que requiere una cirugía y no hay material".
"Se trata del personal de salud que tiene que improvisar con lo que no hay", asentó la representante de los sindicalizados.
Luego sostuvo que como abogada constitucionalista refiere que el artículo cuarto de la Constitución es claro: toda persona tiene derecho a la protección de la salud.
"No es un favor del gobierno; es una obligación del Estado mexicano. Y cuando esa obligación no se cumple, se violan derechos humanos".
Hizo hincapié en que no se puede normalizar la precariedad, y no se acepta que los trabajadores de la salud arriesguen sus vidas y las de los pacientes por falta de insumos básicos, y que carguen sobre sus espaldas el peso del abandono institucional.
"Hoy ponemos un límite, porque poner límites también es defender la vida; porque poner límites también es defender la dignidad del trabajo", concluyó Lozoya Rodríguez