Barcos petroleros evitan Estrecho de Ormuz; impactaría a precios del petróleo

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Madrid, España, marzo 2 (El Economista.es).- Los barcos petroleros evitan cruzar el Estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, ante la escalada de la violencia e la zona y las amenazas de Irán de aumentar las represalias contra Estados Unidos e Israel. Aunque no hay una confirmación oficial del cierre al tráfico en la zona, el hecho de que las navieras eviten que sus flotas pasen por ahí ante la falta de garantías de tránsito seguro, significa que la ruta queda cerrada prácticamente de facto. Todo, eso sí, a la espera de las posibles negociaciones que Donald Trump aseguró este domingo que los líderes iraníes habrían aceptado retomar. Según informaba Bloomberg, este domingo un pequeño número de buques abandonaba la vía fluvial según datos de seguimiento, aunque ninguno parecía estar entrando. Un pequeño petrolero, aparentemente sancionado por Estados Unidos por ayudar a Irán a exportar combustibles, fue atacado frente a la costa norte de Omán, aunque se desconoce quién estuvo detrás del ataque al navío. Por otro lado, varias agencias informaban de al menos tres petroleros dañados frente a la costa del Golfo después de que los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, citando fuentes del sector marítimo y autoridades.El estrecho de Ormuz es una vía crucial en los mercados energéticos. La quinta parte del gas licuado y el petróleo a nivel global circulan por esta vía marítima. Aunque Irán bombea unos 3,3 millones de barriles en un día, o lo que es lo mismo, el 3% de la producción global, lo que la convierte en la cuarta más grande productor en la OPEP, la república islámica es muy influyente en los suministros de energía, precisamente, por su posición estratégica en la región. Por el momento no se sabe cuánto durará esta interrupción de facto del tráfico en la zona, ya que algunos buques todavía siguen navegando por esas aguas, aunque en un volumen mucho más bajo que antaño. El tráfico ya se había reducido significativamente tras los ataques, y Bloomberg informó anteriormente que los petroleros se estaban acumulando tanto dentro como fuera de la entrada del estrecho. Estados Unidos advirtió a la navegación marítima que los buques en la región debían mantenerse a 30 millas náuticas de sus activos militares. Esta situación se prolongarse, impactará directamente en los precios internacionales del petróleo y movería de nuevo los indicadores de inflación que tanto trabajo ha costado presionar a la baja. Ormuz es el punto de inflexión para la mayor parte de las exportaciones de crudo del Golfo Pérsico, así como combustibles refinados como el diésel y el combustible para aviones a reacción. Qatar, uno de los mayores exportadores de gas natural licuado del mundo, también depende del estrecho, y el sábado solicitó que los armadores detuvieran la navegación. Si bien Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos tienen cierta capacidad para redirigir sus envíos de petróleo a través de oleoductos que evitan Ormuz, cerrar el estrecho todavía causaría una disrupción masiva en las exportaciones.