Ginebra, Suiza, agosto 3.- La malnutrición sigue una trayectoria peligrosa en la Franja de Gaza, marcada por un pico de muertes en julio. De las 74 muertes debidas a malnutrición en 2025, 63 ocurrieron en julio –incluidas las de 24 menores de cinco años, un niño mayor de cinco años y 38 adultos. La mayoría de estas personas fueron declaradas muertas a su llegada a los establecimientos de salud o murieron poco después. Sus cuerpos mostraban claros signos de emaciación grave. Esta crisis todavía se podría prevenir por completo. El bloqueo y demora deliberados de la ayuda alimentaria, de salud y humanitaria a gran escala se han cobrado muchas vidas. Casi uno de cada cinco menores de cinco años de la ciudad de Gaza sufre malnutrición aguda ahora mismo, según informan los asociados del Grupo Temático de Nutrición. La malnutrición aguda global (el porcentaje de niños de 6 a 59 meses que sufre malnutrición aguda), se ha triplicado desde junio, lo que ha hecho de la ciudad la zona más afectada de la Franja de Gaza. En Jan Yunis y la zona central, las tasas se han duplicado en menos de un mes. Probablemente estas cifras sean inferiores a las reales debido a las graves limitaciones de acceso y seguridad que impiden que muchas familias lleguen a los establecimientos de salud. En tan solo las dos primeras semanas de julio, más de 5000 menores de cinco años han recibido tratamiento para la malnutrición como pacientes ambulatorios, el 18 % de ellos con malnutrición aguda grave, la forma más mortal. Ello supone una importante tendencia al alza desde mayo, dado que 6500 niños recibieron tratamiento en junio, el número más alto registrado desde octubre de 2023. Otros 73 niños con malnutrición aguda grave y complicaciones médicas fueron hospitalizados en julio, en comparación con 39 en junio, lo que eleva el total de ingresos hospitalarios en 2025 a 263. Este aumento de casos desborda los únicos cuatro centros especializados en tratamiento de la malnutrición en la Franja de Gaza, lo que lleva al borde del colapso a un sistema de salud ya frágil. Los cuatro centros funcionan por encima de su capacidad, casi no tienen combustible y se espera que sus suministros se agoten a mediados del próximo mes. Los trabajadores de la salud están agotados y el colapso de los sistemas de agua y saneamiento acelera la propagación de enfermedades, lo que genera un peligroso ciclo de enfermedad y muerte. La crisis afecta gravemente a las mujeres embarazadas y las que amamantan. Datos recientes del Grupo Temático de Nutrición muestran que más del 40 % están gravemente malnutridas. La situación es especialmente crítica en la zona central, donde las tasas se han triplicado en comparación con junio, y en la ciudad de Gaza y Jan Yunis, donde se han duplicado. No solo de hambre muere la población, sino también por la búsqueda desesperada de alimentos. Las familias se ven obligadas a arriesgar su vida por un puñado de alimentos, a menudo en condiciones peligrosas y caóticas. Desde el 27 de mayo, más de 1060 personas han muerto y 7200 han resultado heridas al intentar acceder a alimentos. La OMS insta a realizar esfuerzos urgentes y sostenidos con el fin de colmar la Franja de Gaza de alimentos variados y nutritivos, y acelerar la entrega de suministros terapéuticos para niños y grupos vulnerables, así como de medicamentos y suministros esenciales. La corriente de alimentos y suministros debe mantenerse constante y sin obstáculos para apoyar la recuperación y evitar un mayor deterioro. La OMS reitera su llamamiento a la protección de los civiles y de la salud. Asimismo, pide la liberación de nuestro colega detenido, la liberación de los rehenes y un alto el fuego inmediato.