Ciudad de México, julio 5.- Los festejos callejeros del pasado 30 de junio tras la victoria de la Selección Mexicana ante la de Ecuador en el Mundial de Futbol 2026, que dejaron el registro de cuatro personas muertas en las inmediaciones del Ángel de la Independencia de la Ciudad de México, también fueron el escenario de un gran número de incidentes registrados principalmente en videos que testigos compartieron en redes sociales. Desde personas subidas en mobiliario capitalino como semáforos, luminarias y comercios callejeros, retos virales como el llamado “Quiere volar” e intentos de volcadura de automóviles, las redes sociales dieron a conocer situaciones de riesgo de los asistentes, las cuales no dejaron registros oficiales fuera de las 54 personas que el Instituto Mexicano del Seguro Social reportó como hospitalizadas en esa fecha sin ofrecer detalles. En atención al aforo esperado en esta zona, el gobierno de la Ciudad de México desplegó más de 15 mil elementos de seguridad para atender el desarrollo del partido entre México y Ecuador, sin embargo, fueron insuficientes para prevenir las consecuencias fatales. Encontronazo en embotellamiento En pleno festejo por los resultados del partido entre México y Ecuador en el Mundial 2026, Ernie “N” recibió un golpe en la cabeza con una botella de vidrio, apenas arriba de su ojo izquierdo, cuando bajó de su vehículo a revisarlo luego de que otro automóvil lo chocara en un embotellamiento producto de los cierres viales en la alcaldía Cuauhtémoc por los festejos mundialistas. “Era una botella como de caguama, o sea, era una botella muy grande. Se quebró al caer. Recuerdo perfecto el sonido. No me desmayé ni nada. A raíz del golpe empieza la sangre. De alguna manera, por la adrenalina, yo no sentía dolor, pero veía correr un charco de sangre, como película de terror”, narra. En entrevista para Latinus, Ernie cuenta que acudió a ver el partido a un restaurante en la colonia Roma, cercana al epicentro de los festejos mundialistas, y que al terminar el juego intentó caminar con sus acompañantes hacia el Ángel de la Independencia, pero la cantidad de gente y los festejos los hicieron decidir quedarse en la zona. “No tenía sentido ir más hacia allá, en esas calles había mucho caos. Había muchísimo alcohol y mucha gente desbordada de la emoción. Estos que andan volando, uno se cayó y se rompió toda la cabeza. Era un descontrol por donde quiera”, describe Ernie. Luego de un par de horas en la glorieta de la Cibeles, ubicada en esta colonia de la alcaldía Cuauhtémoc, Ernie y sus tres amigas regresaron alrededor de las 12:30 de la mañana al lugar donde dejaron estacionado su auto para volver a casa. A pesar de la hora, estaban embotellados camino a Avenida Insurgentes cuando, esperando un semáforo, otro coche les dio un empujón. Ernie bajó a revisar el daño y, mientras hablaba con el responsable, una mujer le arrojó desde el quemacocos una botella a la cabeza. En el altercado también resultó lesionada la copiloto de Ernie, quien fue atacada por la misma mujer que lanzó la botella y que después pateó su vehículo. “Cuando llegamos un poco más adelante, había policías de tránsito tapando las vialidades y abriendo camino para una ambulancia. Me acerco y les digo: ‘Me acaba de pasar esto aquí, a 50 metros. ¿Qué hago? ¿Me pueden ayudar?’ No, no recibí ninguna ayuda. Me dijeron: ’No podemos hacer nada’”. Ernie acudió a los policías de tránsito, quienes no le orientaron hacia algún centro de salud o de protección civil. Posteriormente, fue a un hospital del IMSS para atender la herida que sangraba en su cabeza y al día siguiente fue a la fiscalía, pero como sus heridas no tardarían más de dos semanas en sanar, no pudo presentar una denuncia penal. “Ver que tampoco sirve de mucho ir a levantar una denuncia porque no sabes si va a pasar. Hasta vas con miedo, ¿no? A mí me dan miedo las represalias”, admite tras contar que su atacante lo amenazó para que no acudiera a las autoridades. A cuatro días del encontronazo, Ernie todavía tiene hinchazón y dolor en la cabeza. Aunque la herida no requirió sutura, aún se observa una herida cicatrizando en su frente. También cuenta que aún vive secuelas psicológicas. “El tema emocional es muy fuerte, revivir el momento mientras duermo, o simplemente en el día, ¿no? Tu mente desaparece y llega ese momento”, describe. La Secretaría de Transporte no ha transparentado cifras de los incidentes viales o de lesiones originadas en incidentes violentos registradas el pasado 30 de junio, de manera que las cifras oficiales sólo apuntan a los cuatro fallecidos registrados y a las 54 personas registradas como hospitalizadas durante la jornada del 30 de junio de 2026.