Publicado el 09 ene. 2026
Por Alberto Piedras
Año con año, el Consumer Electronics Show (CES) se mantiene como el principal escaparate y brújula de las tendencias tecnológicas a nivel global, y su edición 2026 no fue la excepción.
Celebrado del 6 al 9 de enero de 2026 en Las Vegas, el evento volvió a consolidarse como el escenario principal para el lanzamiento de tecnología de consumo y un referente para anticipar las innovaciones y tendencias que marcarán el rumbo de la industria.
De acuerdo con información de la Consumer Technology Association (CTA), organizadora del evento, esta edición reunió a más de 4.500 empresas expositoras, incluyendo alrededor de 1.400 startups con representación de más de 150 países.
Si bien las cifras finales de asistencia se darán a conocer tras la auditoría oficial, la magnitud del evento se mantiene en línea con ediciones previas, que han superado los 140 mil asistentes y contado con la participación de más de 6,500 medios de comunicación internacionales [1] .
Ello confirma el peso y la huella estratégica del CES como punto de encuentro para fabricantes, desarrolladores, inversores, tomadores de decisiones y apasionados de la tecnología.
Más allá de lanzamientos específicos, lo que queda claro es que el sector ha entrado en una etapa de maduración, donde la innovación ya no se mide solo por la novedad técnica, sino por su capacidad de integrarse en la vida cotidiana.
IA y Robótica: Núcleos de la Innovación en 2026
Uno de los ejes transversales sin duda es la Inteligencia Artificial (IA), que deja de presentarse como un producto aislado para consolidarse como una infraestructura cada vez de uso, empleo y adopción más generalizados.
La IA se integra de forma casi invisible en dispositivos, plataformas y servicios, ejecutándose cada vez más de manera local para mejorar latencia, privacidad y eficiencia. El valor ya no está en “contar con IA”, sino en cómo se utiliza para personalizar experiencias, optimizar procesos y resolver necesidades concretas del usuario final.
En este contexto, la robótica adquiere una presencia particularmente relevante. Lejos de limitarse a aplicaciones industriales, los robots comienzan a ocupar espacios cotidianos: acompañamiento, asistencia doméstica, cuidado personal, entretenimiento y actividad física.
Algunos desarrollos incluso evocan, al más puro estilo de Terminator, robots diseñados para combate, competencia o entrenamiento físico, no como una visión distópica, sino como una demostración del avance en autonomía, resistencia y capacidades motrices. La robótica se perfila como una extensión funcional del ser humano, orientada a ampliar capacidades más que a sustituirlas.
Este enfoque se refuerza con aplicaciones cada vez más claras en bienestar y salud, donde la combinación de robótica e IA apunta a mejorar la movilidad, apoyar procesos de rehabilitación y fomentar estilos de vida más activos.
A ello se suman soluciones orientadas al cuidado personal, tecnologías de monitoreo y diagnóstico asistido por IA, máquinas cortadoras de cabello inteligentes, capaces de personalizar el corte sensores mediante y algoritmos, así como colchones inteligentes que ajustan su firmeza automáticamente con base en patrones de sueño y descanso, también se presentan los Dephy Sidekick, un tipo de calzado biónico robótico diseñado para proporcionar impulso y reducir el esfuerzo al caminar o correr.
[1] Asociación de Tecnología del Consumidor (2025). La auditoría del CES 2025 revela una creciente asistencia de ejecutivos, inversores y medios de comunicación . Disponible en: https://bit.ly/4qou8VN