Por Daphne Posadas Directora de FEE Studios El 17 de marzo, la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma constitucional que introduce la cadena perpetua para homicidas, violadores y terroristas. La propuesta llegó al pleno ese mismo día, sin estudio ni debate previo y 57 de 60 diputados votaron a favor. En cuestión de horas, se modificó la ley fundamental del país. Pero más que hablar de las implicaciones de esta modificación, lo que llama la atención fue la velocidad con la que se hizo el cambio. Hasta enero de 2025, reformar la Constitución salvadoreña requería la aprobación de dos legislaturas distintas; es decir, el cambio tenía que sobrevivir al menos un ciclo electoral, ser validado por representantes elegidos en momentos diferentes y resistir el escrutinio del tiempo. Ese requisito buscaba dar peso a la Constitución, pero en enero de 2025, ese freno desapareció. En América Latina conocemos bien el patrón de modificar constituciones a la medida; por algo tienen fama de ser los documentos más largos, más detallados y más frecuentemente modificados del mundo: Venezuela lleva más de 25 constituciones desde su independencia, Bolivia reescribió la suya entera en 2009, Ecuador también, Nicaragua, Honduras, México... El resultado es que la Constitución en Latinoamérica perdió su función esencial. Friedrich Hayek decía que el valor del Estado de derecho no está en el contenido específico de las leyes, sino en su carácter general, abstracto y predecible. Una Constitución que se ajusta al gobernante o a la legislatura de turno es un traje sastre: queda perfecto hoy y mañana se ajusta de nuevo. Los resultados en materia de seguridad del gobierno de Nayib Bukele son reales, por algo goza de una popularidad ciudadana sin precedentes e incluso en países de la región se habla de copiar “el modelo Bukele”. Pero muchas veces, los peligros institucionales vienen precisamente de los gobiernos más populares porque no hay contrapesos. ¿Cuánto vale realmente una Constitución que se puede reescribir antes del almuerzo?