Un Mundial de Futbol tiene varias formas de impacto sobre la economía: antes de la inauguración hay preparativos principalmente en infraestructura, mientras que durante el Mundial el gasto de los turistas que llegan a las ciudades sede de los partidos y el consumo local representan el mayor impacto. Después del Mundial podría haber un menor impacto, por aquellos visitantes que, aprovechando el viaje, deciden quedarse en el país para visitar otras ciudades turísticas. En junio y julio se llevó a cabo el Mundial de Futbol en México, Estados Unidos y Canadá. Para el caso de México, se jugaron solo 13 partidos en el país: 5 en Ciudad de México, 4 en Guadalajara y 4 en Monterrey. Es decir, solo 12.5% del total de partidos del evento se jugó en territorio nacional. De acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo, en total llegaron 7.8 millones de visitantes a las tres sedes en México entre el 8 de junio y el 19 de julio. De los visitantes, solo 3 millones fueron extranjeros y 4.5 millones solo visitaron las ciudades, pero no se hospedaron. Esto implica que la mayor parte de los visitantes a las sedes mundialistas fueron mexicanos y solo 40% gastó en hospedaje. En promedio cada visitante que llegó para el Mundial de Futbol gastó solo 280 dólares en México, cifra muy baja si se compara contra el gasto registrado en junio y julio del año pasado de 343 y 357 dólares, respectivamente. Si los visitantes del Mundial fueron adicionales a los que normalmente llegan a México en junio y julio, implicaría un impacto positivo sobre el PIB de México de 2026 de 0.10 puntos porcentuales. Algo muy relevante es que, a pesar de que se recibieron visitantes en las ciudades sede del Mundial, bajó la afluencia en otras ciudades. Tanto en Guadalajara como en Monterrey, el crecimiento de pasajeros superó el 10% anual. No obstante, la llegada de turistas internacionales cayó: 14.18% en Los Cabos, 33.46% en Puerto Vallarta, mientras que en Cancún, el destino turístico más importante para el país, se registró una caída de 13.41% en los visitantes internacionales. El número de turistas nacionales a estos destinos también cayó, pero en una menor proporción. Lo anterior refleja un efecto de sustitución, pues algunos viajeros que en otro año hubieran acudido a destinos turísticos en México, en esta ocasión optaron por eventos asociados al Mundial. Por su parte, la caída de viajeros nacionales estuvo asociada a la decisión de evitar multitudes y demoras, así como a la decisión de algunas empresas de moderar los viajes de trabajo, por el mismo motivo. Esto sugiere que el impacto del turismo mundialista pudo haber sido menor. Los datos completos por mes los publicará el INEGI hasta el 13 de agosto y 14 de septiembre. A nivel local, el consumo mundialista fue resultado de gasto redirigido desde otros productos o servicios y muy posiblemente financiado mayormente vía crédito, pues el mercado laboral sigue débil y las remesas han seguido perdiendo poder adquisitivo. El crédito con el que se financió el consumo mundialista tendrá que pagarse, lo que limitará el gasto de los consumidores en los siguientes meses. Con esto, el alza en el consumo no podrá mantenerse el resto del año, limitando su impacto positivo sobre la economía. Los preparativos previos al evento también tienen un impacto positivo en el crecimiento. En el corto plazo se genera un mayor dinamismo en la actividad económica por el gasto en infraestructura. De acuerdo con el gobierno de la Ciudad de México, se realizó una inversión total de 23 mil 3 millones de pesos (mdp) en obras de preparación para el Mundial de Futbol. Esta inversión se dividió en cuatro grupos: movilidad (8,989 mdp), agua y medio ambiente (7,095 mdp), infraestructura (6,442 mdp) y seguridad (476 mdp). Por su parte, el gobierno de Guadalajara informó que se realizaron obras de reconstrucción de vialidad y del sistema de transporte eléctrico, así como remodelación de plazas por un total de 12 mil mdp del Aeropuerto Internacional de Monterrey. Con esto, las tres sedes del evento suman una inversión total de 43 mil 3 mdp relacionadas con el Mundial, representando 0.12% del PIB de 2025. Así, al sumar el impacto del turismo, del consumo local y del mayor gasto en infraestructura, resulta en un máximo sobre el crecimiento económico en 2026 de 0.24 puntos porcentuales. Sin embargo, parte de las inversiones en infraestructura, tal como sucedió con el consumo de los locales, se estima que fue gasto público redirigido y no un gasto adicional que diera mayor impulso a la economía. Como consecuencia, el impacto neto del Mundial sobre el crecimiento de la economía de México en 2026 se estima entre 0.10 y 0.17 puntos porcentuales. Contemplando solo el PIB del segundo trimestre implicaría que, alrededor de dos terceras partes del crecimiento se debió al Mundial de Futbol. Esto supone un reto para el tercer trimestre, pues en ausencia de turismo adicional, obras de infraestructura y con consumidores endeudados, será difícil que el PIB registre nuevamente un crecimiento positivo. Además, habrá una alta base de comparación del PIB del segundo trimestre, por lo que es muy probable que en el tercer trimestre nuevamente se registre una contracción en el PIB de México.