“De torpe manera”. Desalinizadora

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El gobierno de Bonilla “canceló de manera torpe la desaladora de Rosarito”. Eso dijo la semana pasada Marco Moreno. ¿Por qué calificó así esa decisión? En un puntual oficio, del 29 de junio del 2020, la CEA de Bonilla, le notifica al Desarrollador de la Planta “Aguas de Rosarito”, “la terminación anticipada del contrato APP (Asociación Público Privada) por razones de interés general”. A lo largo de 13 páginas, la CEA reconoce la legalidad de la licitación pública de la planta desalinizadora, las cláusulas del convenio inicial, las del modificatorio; las del contrato de la APP; los fundamentos y motivaciones de la terminación anticipada del contrato. El detallado documento concluye que, de entrar en operación tan solo la Fase1 de la planta, (2.2M3/s), la CESPT, no podría cubrir el pago de esa agua y caería en un déficit tal que la llevaría a la ruina, reduciendo o eliminando inversiones futuras en detrimento del servicio. Lo anterior, dice el oficio, dañaría los recursos del Gobierno del Estado, que tendría que entrarle al quite, afectando los proyectos sociales o de inversión. Quienes acabarían pagando el pato, sigue diciendo la CEA, serían los usuarios que verían incrementadas sustancialmente las tarifas. Para esa fecha, ya había incumplimiento de ambas partes, CEA y Desarrollador. De haberse quedado Bonilla cruzadito de brazos, el proyecto hubiera muerto solo…pero no… Un funcionario con iniciativa, muy acomedido el muchacho, decidió enviar ese oficio y, «oficiosamente», le dio al Desarrollador, todititos los fundamentos legales para presentar la demanda de arbitraje internacional. El documento fue el manual perfecto, el ABC, el vademécum, para que la empresa hiciera uso de su derecho a demandar. Anticipándose a un juicio o negociación y, sin que el proyecto estuviera aterrizado completamente, la CEA de Bonilla, solícita y veloz, le pidió al Desarrollador: “Presente a la CEA los comprobantes respectivos, con la finalidad de efectuar el reconocimiento y pago de los gastos no recuperables y pendientes de amortización…”. “El reembolso se calculará conforme al Contrato APP”. Para más detalles, el documento, se lo entregaron al representante legal, de nombre Alejandro Aguilera, al parecer pariente del filósofo michoacano Alberto Aguilera, autor de la canción “¿Pero qué necesidad?”. El oficio, muy raro de por sí, fue, esa “manera…”, de cancelar la desaladora…Mañana, la quinta entrega de la desalinizadora que, dice Claudia Sheinbaum, “ya está operando en Tijuana”. Imagen: Freepik