El llamado superpeso ayuda a la narrativa política, pero no tiene sustento en la economía ni ayuda al país. La disminución del tipo de cambio en México beneficia a importadores y a la inflación, pero perjudica a los exportadores, receptores de remesas y al gobierno. De hecho, la disminución del tipo de cambio a los niveles actuales perjudica más a la economía mexicana de lo que podría beneficiarla. El tipo de cambio se encuentra en niveles no vistos desde julio del 2024. En esa fecha, el tipo de cambio encontró un soporte relevante en 17.60, que respetó durante 4 sesiones. Hacia abajo no hay soportes relevantes hasta el nivel de 17.00 pesos. Esto implica que, debajo de 17.60 pesos hay una vía rápida hasta 17.00 pesos por dólar. De nuevo y mil planas. No es superpeso. Para salir del estancamiento económico en México es necesario incentivar la inversión fija. El gobierno debe impulsarla mediante el gasto público y generar condiciones de certidumbre para que el sector privado tenga confianza en invertir en México. Las caídas anuales de la inversión fija bruta limitan la capacidad productiva del país, lo que se traduce en un menor PIB potencial y menores tasas de crecimiento económico. La inversión fija bruta de México acumula 14 meses consecutivos con caídas anuales. Todo apunta que, a pesar del rebote mensual de octubre, cerrará el año con una caída de 7 por ciento. Para 2026 se espera una caída de 2 por ciento.