Escenarios para el tipo de cambio en el contexto de la guerra en Medio Oriente

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El peso inició marzo con una depreciación de 0.52% u 8.9 centavos, cotizando alrededor de 17.32 pesos por dólar. Esto ocurrió a la par de un fortalecimiento del dólar estadounidense de 0.58% de acuerdo con el índice ponderado, ante mayor aversión al riesgo a nivel global debido a la guerra en Medio Oriente y la incertidumbre sobre su duración. Debido a la importancia de la región en la producción global de petróleo (30%), una guerra extendida podría implicar presiones sostenidas al alza sobre los precios de energéticos y sobre la inflación a nivel global. Dichas presiones podrían obligar a que la Reserva Federal haga una pausa prolongada a los recortes de la tasa de interés, pues la inflación todavía se ubica por encima del objetivo de política monetaria. En caso de que los precios de los energéticos suban significativamente, no se pueden descartar incrementos a la tasa de interés. El riesgo de presiones inflacionarias también es para México, pues la inflación general se ha mantenido por debajo del 4% anual gracias a la ausencia de presiones en el componente no subyacente, que incluye precios de energéticos como gasolinas y gas. La guerra en Medio Oriente implica un riesgo de mayor volatilidad cambiaria y presiones inflacionarias a través de los precios del petróleo y otros energéticos. En este contexto, se plantean tres escenarios para el tipo de cambio: • Escenario optimista. Contempla que la guerra termina rápido (en el transcurso del mes) sin una escalada significativa en los ataques ni disrupciones prolongadas en el suministro de energéticos. Bajo este escenario, no cambiarían las expectativas de inflación y se esperaría que la Reserva Federal reanude los recortes de la tasa de interés en el año. El tipo de cambio mantendría su tendencia a la baja e inclusive podría perforar el soporte de 17.00 pesos por dólar y alcanzar niveles cercanos a 16.80 pesos por dólar antes de que termine el primer semestre. • Escenario central. Contempla que la guerra se mantiene por más tiempo y se da una escalada, pero gradual, sin disrupciones severas o sostenidas en el comercio de energéticos. Bajo este escenario, se observan presiones inflacionarias mayores y la Reserva Federal podría suspender recortes adicionales de la tasa de interés de forma indeterminada. Lo anterior combinado con mayor aversión al riesgo, podría llevar al tipo de cambio hacia niveles entre 17.60 y 18.00 pesos por dólar. • Escenario pesimista. Contempla una gran escalada del conflicto involucrando a otros países de la región abiertamente y causando un bloqueo duradero del suministro energético del Medio Oriente, así como afectaciones a la infraestructura petrolera. Bajo este escenario se observan presiones inflacionarias significativas que obligan a la Reserva Federal a contemplar incrementos de la tasa de interés en el año, a la par de un incremento significativo de la aversión al riesgo, ante la posibilidad de que el conflicto sea más amplio, incluyendo regiones fuera del Medio Oriente. En este escenario pesimista, el tipo de cambio podría alcanzar cotizaciones por arriba de 20.00 pesos por dólar. ****Directora de Análisis Económico-Financiero Grupo BASE.